Sociedad
27-11-2019
Una empresa, un dueño y un supergerente
La banda mixta de Esteban Alvarado, que tenía invaluable aporte policial, tiene un organizador, Jorge Benegas, omnipresente en los negocios legales e ilegales del ex ladrón de autos y sindicado narco
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Alberto Carpintero

Catorce años atrás, en diciembre de 2007, Esteban Alvarado cayó preso tras el robo de un Fiat Duna que estaba estacionado en Cochabamba al 800 de Rosario, en lo que significó su primera y hasta el momento única condena en territorio santafesino. Como coartada ofreció dos testigos, Jorge Benegas y su pareja, quienes dijeron haber visto a Alvarado en otro lugar a la misma hora en que se concretó la sustracción del vehículo. Pero no funcionó, como tampoco el intento de coimear a los uniformados que lo detuvieron: Alvarado terminó penado con tres años de cárcel en suspenso.

Benegas es considerado desde el último viernes como organizador de una asociación ilícita liderada por Alvarado y conformada por al menos seis policías y más de una decena de civiles, destinada a un polirrubo que incluye los narcóticos, aunque formalmente los fiscales provinciales esquiven m3ncionarlo al ser materia federal. Una empresa bien organizada, paraestatal, con un aporte relevante proveído por los uniformados para garantizarle impunidad en sus actividades ilegales, e integrada por nueve sociedades plagadas de testaferros, operarios y hasta un gerente, el propio Benegas.

Benegas, el organizador, tiene 44 años y figura como titular en varias de las empresas que para los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra son controladas por Alvarado, el hombre que en su prontuario también tiene una condena por robo de autos a 6 años y medio de cárcel en territorio bonaerense casi cumplida, y que además de jefe de asociación ilícita está acusado como instigador de un homicidio mafioso concretado hace un año, el del prestamista Lucio Maldonado, y tres ataques intimidatorios al Poder Judicial, además de estar sospechado por el crimen de quien se presume era su socio narco, Luis Medina, ultimado en diciembre de 2013 junto con su pareja, Justina Pérez Castelli.

Informe de las TOE


Un informe de TOE de septiembre de 2014 en relación con este doble homicidio afirma que Benegas “se ocupa de varias de las cosas del Esteban, entre ellas la realización de una obra en construcción para caballos de carrera”.

Los fiscales corrieron en la audiencia de ampliación imputativa del pasado viernes la fecha temporal en la que funcionó la banda de Alvarado hasta atrás, a junio de 2012, dos meses antes de que éste marchara preso en Rosario en la causa por robo de autos en Buenos Aires.
El organizador, quien para los fiscales es mano derecha de Alvarado, aparece como propietario de Transporte Benegas y, con su pareja Vanesa Nasca, figura como dueño de la concesionaria San Ignacio Automotores de Pellegrini al 5900, que según la Fiscalía son empresas de Alvarado.

Benegas tiene vinculación con los abogados de Alvarado en la provincia y en Buenos Aires. Entre ellos Claudio Tavella, detenido e imputado como miembro de la asociación ilícita. Para la Fiscalía usufructuaba ilegalmente el título y cargo de abogado para acceder a información y manipular bienes y recursos, todo en pro de la obtención de beneficios lícitos e ilícitos para la asociación ilícita. Entre numerosas acciones los fiscales describieron que ofreció plata en agosto de 2012 a los uniformados que llegaron a Rosario a detener a Alvarado.

Funes Hills


La casa del country Funes Hills donde vive la ex esposa de Alvarado, Rosa Capuano, en carácter de inquilina, describieron los fiscales, estaba a nombre de una persona “que se la cambió a Benegas y su mujer Nasca” por la concesionaria San Ignacio.

También sumaron documentación en la que consta que Logística Santino SRL pagaba el seguro de un camión a nombre de Benegas, pero en una planilla aparece como chofer de esta firma. Para la Fiscalía los negocios a nombre de Benegas son controlados por Alvarado.
Uno de los cuatro hombres detenidos en General Roca, Río Negro, con 493 kilos de marihuana, en diciembre de 2017, Ricardo “Negro” Ianni, aparece como empleado de la firma Logística Santino SRL, mientras que el camión Scania en el que transportaban la droga pertenecía a la firma Toia SRL, donde éste figura como socio de Nadia Toledo, quien el viernes pasado fue imputada como testaferra, su pareja. En este caso federal iba a ser indagado Alvarado el último jueves en Rosario, aunque la medida fue postergada.

Para la Fiscalía, Benegas también tiene vínculos con los altos jefes policiales imputados el viernes pasado. Gustavo Spoleti, ex jefe de Drogas Peligrosas en Rosario y ahora con destino en San Lorenzo (donde fue jefe de la regional) quedó acusado de lavado de activos.
Spoleti, que quedó en libertad tras el pago de una fianza de tres millones de pesos, está acusado de falsear la venta de una vivienda, realizada en 2012 pero antedatada a 2010 y “sobrevaluada”- para justificar su patrimonio, que era investigado por Asuntos Internos de la Policía.

Según la Fiscalía Spoleti le vendió una vivienda a Benegas (de quien dijo ser amigo desde la infancia) por 354.750 pesos, pero en la causa por enriquecimiento ilícito, que se originó en 2007 y había sido archivada en 2017 pero fue reabierta el jueves pasado, declaró que la vendió por 89.500 dólares, para poder justificar una casa que el policía construyó en la zona oeste de Rosario y que, para la acusación, no condecía con sus ingresos.

Otro de esos casos es el del comisario Luis Quevertoque, ex Drogas Peligrosas y ex subjefe de la Brigada Operativa de la División Policiales en 2013, quien en la práctica dirigió con el sargento Ariel Lotito y el juez provincial Juan Carlos Vienna la persecución penal que terminó en duras condenas por asociación ilícita y homicidios contra la banda de Los Monos.

Quevertoque “tuvo a su nombre y compartió” con Benegas un caballo de carrera llamado “Cascarudo, perteneciente a la caballeriza L.Q. y “cuyo certificado de correr registra como propietario”.

Sobre Javier Makhat, ex Drogas Peligrosas de la PDI, está acusado de ser testaferro de Alvarado en un departamento de los Condominios del Alto donde vivía (y donde antes residió Rosa Capuano) y dos cocheras.

Según la pesquisa el inmueble fue vendido en 2012 por sus dueños originales a Damiana Ghirardi, una mujer que atravesaba dos procesos de quiebra, quien en 2014 se los transfirió a Bibiana Judith Zárate.

Esta última declaró que nunca compró ni vendió el departamento y que su DNI fue robado, y según los fiscales es suegra de Luciano Previtera, otro miembro de la asociación ilícita.

Según los fiscales, ninguna de las dos puede justificar patrimonialmente la adquisición del departamento y las cocheras, que fueron compradas por la esposa del oficial Makhat en agosto de 2014. acturas de servicios y expensas del inmueble fueron secuestrados en una quinta de Alvarado.

“Existe un grupo de personas que con sus aportes permitieron construir un permiso estatal contrario a la ley” para “beneficio ilícito” de Alvarado, dijeron los fiscales para describir el aporte de los funcionarios policiales mencionados, a los que se suman los ex jefes de PDI Martín y Marcelo Rey (a éste le ampliaron la acusación el viernes último), y los también uniformados Pablo Báncora y Jorgelina Cháves.

A ellos se suma la sospecha sobre quien hasta este lunes fue jefe de la regional San Lorenzo, otro ex Drogas Peligrosas, Gonzalo “Chino” Paz, quien fue relevado del cargo. Su nombre figura junto con los de Makhat y el también detenido Cristian “Chamuyo” Di Franco en un mail que el entonces comisario Gustavo “Gula” Pereyra dirigió a sus jefes de la Secretaría de Delitos Complejos como quienes habían recibido lotes en Puerto Roldán de parte de Alvarado.


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Domingo 08 de Diciembre de 2019
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