Sociedad
23-10-2019
El femicidio de la hermana del juez
Ana María tenía 59 años. Cuarenta y ocho horas después de desaparecer, su cuerpo fue encontrado en un paraje al norte de Santa Fe. Su pareja quedó en la mira de los investigadores y este lunes lo imputaron por el asesinato. En la audiencia estaba la hija de una ex esposa del sospechoso quien desapareció en 1988.
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Carina Ortiz

El viernes a la mañana Daniel F. denunció la desaparición de su pareja Ana María Alurralde, hermana del juez federal de Reconquista Aldo Alurralde, en la comisaría 6° de Santa Fe. Dijo que se levantó y la mujer no estaba, tampoco uno de sus autos. La casa estaba ordenada, no había signos de lucha o violencia visibles pero algunas pericias en el lugar con luminol mostraron fluidos de color rojo. La sospecha sobre el hombre se incrementó con el correr de la búsqueda de Ana María. Familiares de la víctima contaron que la mujer no manejaba. Cuarenta y ocho horas después su cuerpo apareció. La mujer había sido víctima de una golpiza y tenía dos lesiones letales en la cabeza. Este lunes la fiscal lo imputó por homicidio calificado. En la audiencia estuvo presente la hija de Daniel F., cuya madre desapareció hace más de 30 años y nunca se encontró su cuerpo.

Tras la denuncia de la desaparición de Ana María la fiscal Bárbara Ilera de la Unidad fiscal de violencia de género, familiar y sexual estuvo a cargo de las primeras diligencias de rigor en estos casos pero la evidencia que surgió le dio un giro a la investigación y pasó a manos de su par Ana Laura Gioria quien terminó demorando a Daniel F. Algunas inconsistencias en sus dichos, más la información que se obtuvo de algunos familiares de la víctima y una pericia de luminol en la casa agravaron la situación del hombre.

La desaparición de Ana María Alurralde se hizo pública y un llamado telefónico dio el dato de la ubicación de un auto similar al denunciado como desaparecido. Cuando la policía llegó, encontró el volkwagen Gol que estaba a nombre de la víctima, en el interior la fiscal contó que encontraron fluidos, bolsas negras y cabellos por lo que se ordenaron pericias. Ello derivó en una manifestación del sospechoso a un allegado a quien le contó dónde podía estar Ana María aunque no reconoció la autoría del hecho ni dió detalles de si estaba viva o no, dijo la fiscal. A las 14 horas del sábado en un descampado al límite norte de la ciudad de Santa Fe, en General Paz y Las Mandarinas, en el interior de un zanjón encontraron su cuerpo. La aparición de Ana María sin vida transformó la demora de Daniel F. en detención.

La imputación

Este lunes Daniel F. de 66 años, quien vivía con Ana María desde hacía 20 años, fue imputado por el femicidio de su pareja por los fiscales Ana Laura Gioria y Gonzálo Iglesias ante el juez de la investigación penal preparatoria José Luis García Troiano

La fiscalía lo imputó de homicidio calificado por el vínculo y por perpetrarse por un hombre contra una mujer mediante violencia de género. Para los investigadores el crimen tuvo lugar en el interior de la casa que ambos compartían en Regis Martínez al 4000 de la ciudad de Santa Fe. Se estima que el femicidio se produjo entre las 18 del jueves y las primeras horas del viernes. Para la fiscalía el agresor golpeó con los puños a la mujer y le pegó en la cabeza con un objeto contundente que le causó un traumatismo de cráneo en la parte occipital media y otro en la parte temporal izquierda que a criterio de la forense fueron letales, según el informe preliminar de autopsia.

Para los fiscales el hecho “fue cometido en un contexto de violencia de género, dado por una relación desigual de poder que se evidencia en la violencia psicológica y moral que ejercía el hombre investigado sobre la víctima”.

Si bien no se constataron denuncias por violencia por parte de la víctima contra su concubino el hermano de Ana María, en declaraciones a LT10, describió a su cuñado como una persona que manipulo a su hermana durante años, apartándola de sus amistades, recortando su independencia. Dijo que era celoso y manipulador aunque no tuvo conocimiento de que su hermana fuera víctima de violencia en cuyo caso hubiera intervenido. El juez explicó que no tenía sospechas sobre Daniel F. por el antecedente que había sobre la desaparición de un anterior pareja, y contó que su cuñado decía que era una víctima más de ese hecho aunque destacó que el patrón que se repite. Simular la desaparición de una persona, desaparecer un auto, circunstancias que se suscitaron 30 años atrás, dijo.

Marta

Marta Romero tenía 27 años cuando desapareció el 23 de marzo de 1988. Estaba separada de Daniel F. y tenían una hija en común que no llegaba al año. Era profesora de educación física. Ese día salió de su casa en auto porque tenía una cita en un estudio jurídico para solucionar las dificultades que tenía con su ex pareja. No llegó, su auto apareció en el viejo hospital Iturraspe. Su cuerpo nunca apareció, si bien hubo sospechas sobre le hombre el caso no logró dilucidarse.

Tras la imputativa la fiscal dijo que el antecedente de Marta Romero se tuvo en cuenta al momento de sumarlo a la evidencia que se iba recolectando en el caso y ahora se evaluará respecto de lo que se pueda aportar en esa investigación. Si la fiscalía obtiene un dato se tiene que investigar, dijo y adelantó que este miércoles pedirán la prisión preventiva de Daniel F.


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