Sociedad
26-06-2019
Medio millón por la cabeza de un clan
El Ministerio de Seguridad ofreció la recompensa por el Dulce, sindicado líder de la banda de los Abregú, asentada en Parque Oeste que desde hace más de una década domina el narcomenudeo en ese sector de la ciudad.
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Alberto Carpintero

En la tarde del 22 de marzo de 2015 la intendenta Mónica Fein presidía un acto en el Parque Oeste. A unos veinte metros, un hombre que estaba con su mujer y su hija increpó a un motociclista para que condujera más despacio porque casi atropella a la muchacha. Contó que conocía a ese pibe, un tal Leíto, de la cancha de Newell’s, y que éste se enojó y le prometió que volvería. Al rato llegó con su hermano Iván en moto y éste disparó. El hombre terminó con un tiro en una pierna y un funcionario con un plomo en el brazo. Semanas más tarde el tirador y otros tres hombres, todos integrantes de la banda de Walter Abregú, alias Dulce, serían detenidos con un kilo de marihuana y otro de cocaína, además de armas, en su poder. Ahora, el Ministerio de Seguridad de la Nación acaba de ofrecer una recompensa de medio millón de pesos para quien aporte datos que permitan detener a Dulce, prófugo desde octubre del año pasado como líder de una organización narco.

Dulce es integrante de un clan originario de Las Flores y asentado luego en Parque Oeste, barrio ubicado a pocos metros de la base de la Tropa de Operaciones Especiales, que desde hace más de una década lidera la operatoria de narcomenudeo en esa zona.

Ya en 2008, el mismo Fonavi había sido escenario de una demencial balacera, con dos centenares de detonaciones, en lo que los vecinos describieron como una frustrada mejicaneada en la que incluso fueron demorados integrantes de la banda de los Monos, quienes acudieron en apoyo del clan Abregú.

Un año más tarde el clan estuvo en la mira por otro tiroteo, esta vez fatal. Una beba de ocho meses, Naiara Rizzi, fue asesinada. La niña iba con su padre cuando hubo un tiroteo entre el bando de Abregú y una gavilla de mejicaneadores que terminó en crimen. Poco después, el abuelo de la víctima, un sargento de la Policía, fue a buscar a quien responsabilizó por este homicidio, un ex convicto llamado David Domínguez, se metió en su casa y lo mató.

En octubre de 2009 algunos de los integrantes del clan Abregú cayeron cerca del camping municipal de la localidad de Monje cuando, según la Policía, estaban por asaltar un transporte del correo en la autopista Brigadier López. Como además de nueve armas les incautaron precursores químicos y material de corte, se especuló que tenían encima parte de una cocina de cocaína.

Entre los detenidos figuró Damián Abregú, entonces de 28 años y apodado Mafia, a quien buscaban por el crimen del policía Leonardo Caro durante el asalto a una concesionaria de Pellegrini y Teniente Agneta, que terminó condenado a 16 años de prisión en juicio abreviado por este caso. También cayeron sus hermanos Cristian, por esa época de 33 y apodado Pato, y Dulce, dos años menor.

En noviembre de 2014, la Policía detuvo el paso de un auto en Teniente Agneta y Cerrito y dijo haberles incautado un revólver 22 a sus cinco ocupantes, uno de ellos Dulce. Un mes antes su abogado había pedido un hábeas corpus en una audiencia en la que demandó saber si alguna repartición policial tenía algo en su contra. Dijo que la Policía lo hostigaba, aunque no especificó quiénes, de qué repartición, pretendían algo de él. Desde la Unidad Regional II le informaron al juez que nadie lo buscaba, con lo cual el magistrado rechazó la acción.
Un año y medio después, en abril de 2016, la Policía antinarcóticos provincial hizo diez allanamientos en Parque Oeste y detuvo a tres personas, tras incautar dos kilos de cocaína. Dijeron entonces las fuentes que Dulce estaba bajo investigación por lavado y “no fue hallado” en el operativo, aunque nunca se dictó su captura.

Recién Dulce se convirtió en prófugo en octubre del año pasado, cuando la PSA hizo 17 allanamientos por orden del juez Marcelo Bailaque y tras una pesquisa del fiscal Claudio Kishimoto y la Procunar. No lo encontraron, aunque fueron presos su padre y su madre, acusados de llevar adelante una cocina de cocaína en Ceresetto al 6700.

De acuerdo con la pesquisa, la banda se proveía de pasta base para elaborar la cocaína de otro personaje histórico del mundo del crimen: Ramón “Campito” Giglione, quien cumple condena por narcotráfico en Coronda tras desbaratársele una cocina, y ahora operaba a través de su pareja.

La pesquisa asegura tener pruebas como para considerar a Dulce como jefe de la banda con el aporte de sus cuatro hermanos, igual que su pareja, su suegra, su ex cuñado y su yerno. A ellos se les suman otros tres hombres y una mujer, además de un policía provincial a quien le adjudican ser informante de la banda.

Ahora el Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece una recompensa por Dulce: aclaró que no pueden aspirar al dinero quienes hayan intervenido en los delitos que se investigan. Los investigadores federales emitieron el pedido el 14 de mayo pasado, dado que la solicitud de detención de Abregú está activa desde el 30 de octubre de 2018.

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