Política
30-05-2019
Del Sel siembra, Perotti cosecha
El candidato a gobernador del Frente Juntos manifestó que en su armado político no solo está Unidad Ciudadana y el Frente Renovador, sino también dirigentes que se referenciaban en Carlos Reutemann y Miguel Del Sel. “Toda la estructura que jugó en esa dirección, están todos jugando aquí con nosotros”, expresó el dirigente peronista que evita tomar posición sobre la fórmula presidencial que apoyará
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Orlando Chircaz

A 20 días de las elecciones provinciales, una parte importante del justicialismo santafesino empieza a gastar a cuenta y con encuestas en la mano aseguran que el peronismo volverá a la Casa Gris por una diferencia de hasta cuatro puntos por sobre el Frente Progresista. Lo que entusiasma no son solo esos números, sino la unidad que se logró construir con espacios que van del kirchnerismo al reutemanismo.

Frases como “vamos a volver” y “recuperar la provincia para el peronismo” forman parte del folklore dialéctico que dirigentes y militantes utilizan para condimentar la campaña de Omar Perotti. Ni siquiera la indefinición del rafaelino respecto de apoyar o no la fórmula entre Alberto Fernández y Cristina Fernández generan un ruido con los socios de Unidad Ciudadana.

Por ahora, Perotti gambetea y se limita a decir que está contento con la unidad que se logró en el PJ santafesino y espera que a nivel nacional también haya una gran interna, para que todo el peronismo confluya en una sola lista en octubre. El mensaje no es menor, pues hay sectores en la provincia que no quieren sumarse a la campaña de Cristina y Alberto Fernández, y ya se lo hicieron saber al rafaelino.

Por ejemplo, Oscar Cachi Martínez se mostró la semana pasada como uno de los referentes de Massa 2019; no es el único. El ex funcionario del menemismo, que fue legislador cristinista en 2011, desde hace un par de temporadas ficha en el Frente Renovador pero también ha cosechado muy buenos vínculos con Cambiemos. Hoy, además, está tercero en la lista de diputados provinciales de Perotti.

El candidato a gobernador del Frente Juntos busca equilibrar las tensiones internas, pero a la vez, ampliar su base de sustentación. Contar con todos implica que dentro de su estructura haya dirigentes que hasta hace poco tiempo estuvieron con Miguel Del Sel y Carlos Reutemann. Lo que en otro momento hubiese sido un escándalo, hoy en el peronismo es visto como una necesidad para ganar en Santa Fe.

“Permitimos la vuelta a este espacio de muchos actores que jugaron en la última elección con Miguel Del Sel, con Carlos Reutemann. (…) Toda la estructura que jugó en esa dirección, están todos jugando aquí con nosotros”, dijo el actual senador nacional. Cuando se lo consulta si es el candidato del “cristinismo”, enseguida aclara que es el candidato del acuerdo que construyó él mismo para ganar en Santa Fe.

Históricos dirigentes como Víctor Félix Reviglio, de quien Perotti fue su funcionario en la década del 80, también ven en el rafaelino “la posibilidad de recuperar la provincia” para el peronismo. Para el kirchnerismo, además, se trata de un golpe estratégico para hacer pie con mayor fuerza en Santa Fe y luego aportar así a la campaña de los Fernández a nivel nacional.

De un lado para el otro

Si algo tiene Omar Perotti en esta campaña –a diferencias de otros candidatos que ha tenido el PJ– es que le habla a todos los votantes y no solo a los peronistas. Acomodó su discurso en base a las expectativas generales de la población, aun a riesgo de caer en contradicción. Es así que se manifestó a favor de que la provincia vuelva a tener un banco público de inversión y desarrollo.

Que haya sido parte indispensable para privatizar el Banco Provincia, perder mil millones de dólares por esa operación y dejarlo en manos de un grupo que lavaba dinero del narcotráfico es un dato que el rafaelino pasa por alto. La fragilidad de la memoria colectiva contribuye a diseñar algunos rulos discursivos para salir por la tangente, y Perotti es un fiel reflejo de esa posibilidad

De hecho, el candidato de Juntos destaca a la ciudad de Rosario porque implementa el protocolo de interrupción voluntaria del embarazo, pero no votó la ley que se discutió en el Senado. A eso se suma la idea de jugar con la frase “la Paz y el Orden” en un momento donde la teoría Chocobar que implementa el Gobierno Nacional no para de sumar casos de gatillo fácil contra niños y jóvenes.

“Omar Perotti era miembro del Consejo Nacional del Partido Justicialista (en 2009). Cuando renuncian Reutemann y Obeid, renuncia Perotti”, recordaba Agustín Rossi en una vieja entrevista en Cablehogar. Hoy el vínculo entre ambos dirigentes es distinto, se necesitan y se soportan, aunque tratan de no mostrarse juntos para evitar ruidos en sus “públicos cautivos”.

La foto que circuló hace 10 días donde Rossi y Perotti están cenando en un restaurante de Capital Federal, junto a Alejandro Rossi, Leandro Busatto y Roberto Mirabella, molestó a las partes y a periodistas que consultaron sobre el tenor del encuentro les dijeron que todo se trataba de una operación. Es decir, resulta que la imagen es vista como un problema en la dinámica de la estrategia de campaña.

Cuanto más barniz kirchnerista tiene el candidato a gobernador del Frente Juntos, más se alejan votos independientes y de electores conservadores. El sector agropecuario santafesino, durante la crisis por las retenciones de hace 10 años, fue catalogado como “golpista” por el kirchnerismo en un documento que había emitido el propio PJ Nacional y con la firma de Omar Perotti.

Cuando aquel conflicto tuvo una escala mayor y el Gobierno Nacional quedó contra las cuerdas, el entonces intendente de Rafaela renunció al cargo que ostentaba en su partido. Agustín Rossi aún recuerda ese evento interno que sacudió al peronismo: “Omar Perotti era miembro del Consejo Nacional del Partido Justicialista (en 2009). Cuando renuncian Reutemann y Obeid, renuncia Perotti”.

El actual diputado nacional de Unidad Ciudadana -o Frente Patriótico- usó el sarcasmo en una entrevista de hace tres años en Cablehogar para decir que le reconocía al rafaelino haber “logrado ubicarse y desubicarse rápidamente porque fue uno de los que renunció al partido liderado por Néstor Kirchner en el año 2009”, luego del conflicto con la resolución 125.

Sin embargo, un año y medio después el rafaelino era candidato a diputado nacional en la lista de CFK que cosechó 54% de los votos. Cuatro años después, en 2015, fue candidato a senador nacional del Frente para la Victoria y ganó con comodidad gracias al “30 por ciento de los votos kirchneristas peronistas”, recordó Agustín Rossi. Ya en la Cámara alta nacional, votó buena cantidad de leyes que pidió Macri.

Ahí se produjo un quiebre con el kirchnerismo (que lo criticó fuerte) pero la relación se recompuso y en este 2019 ya no hay lamentos ni chicanas, peleas ni destratos. Salvo María Eugenia Bielsa diciendo que no cree que todos sus votos vayan a Perotti, el resto del peronismo santafesino está convencido de que el 11 de diciembre próximo el rafaelino se sentará en el Sillón del Brigadier López.

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Lunes 18 de Noviembre de 2019
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