Política
15-04-2019
“Los candidatos de la grieta nunca defendieron a Rosario”

Se vienen las PASO y los postulantes a la intendencia de Rosario fijan postura sobre los temas centrales de la ciudad y exhiben sus diferencias con los contrincantes. La candidata del oficialismo, Verónica Irizar, contestó el cuestionario de Cruz del Sur: definió su agenda de prioridades y repartió críticas a los candidatos del macrismo y el kirchnerismo.

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El socialismo apuesta a que sea otra mujer la que gobierne la ciudad de Rosario cuando culmine el mandato de Mónica Fein. La concejala Verónica Irizar, militante del partido y con una reconocida labor en la secretaría de Hacienda municipal, encara ese compromiso con la convicción de que en las PASO del próximo 28 de abril se impondrá a Pablo Javkin, su contrincante en la interna del Frente Progresista.

 

A poco menos de dos semanas de ese primer mojón electoral, Irizar respondió el cuestionario de Cruz del Sur para conocer las propuestas de los candidatos a la intendencia. Estas fueron sus respuestas:

 

—¿Cómo imaginás el escenario electoral que dejarán estas PASO en la disputa por la intendencia?

 

—Estamos confiados en ganar la primaria y entendemos que el escenario de disputa va a ser con el peronismo, con Sukerman ya que Cambiemos está muy por debajo de lo que uno podía pensar consecuencia de la realidad que vivimos en el país. Cambiemos demostró no poder dar respuestas a los problemas de la gente, incumplieron promesas de campaña como bajar la inflación y prometieron pobreza cero pero la profundizaron. En nuestro caso venimos sostenidamente y sentimos en la calle la fuerza para seguir adelante. Miles de rosarinas y rosarinos no quieren que Rosario retroceda.  

 

—¿Cuáles son las principales demandas que venís detectando en el contacto con los vecinos?

 

—Aparece muy fuerte la cuestión económica.  Los problemas derivados de la vulnerabilidad social son muy fuertes. Rosario tiene una red social muy importante, tanto por parte del Estado local como del provincial, con una presencia territorial mediante los centros de salud pública, los de convivencia barrial, con el Plan Abre. Aun así, uno ve un crecimiento muy fuerte en la demanda alimentaria y en el tema del empleo. Las dificultades en los centros comerciales son muy visibles, con el impacto en los incrementos de costos y tarifas. La inflación genera un problema distorsivo muy difícil de resolver. Todo el tiempo nos llegan mensajes pidiendo ayuda para conseguir trabajo. Duele ver como otra vez estamos en una situación parecida a la del 2001. Los daños irreversibles en el tejido social y productivo están asociados a la crisis de los 90 y del 2001. Gran parte de la pobreza es estructural, con gente que no puede reinsertarse en el mundo del trabajo. El tema seguridad está íntimamente asociado a esto, porque una sociedad con desigualdad también genera violencia. Lo social y lo productivo están muy ligados a la problemática de la seguridad. No se puede dejar de tomar en cuenta la inclusión social.

 

—¿Qué proponés para mejorar el transporte público de Rosario?

 

—Tenemos que avanzar en la implementación de la nueva licitación. Rosario creció mucho y el sistema actual no tiene en cuenta esto. El contexto no ayudó. El año pasado la Nación nos quitó subsidios al transporte. Cada vez que un rosarino hacía un viaje el sistema recibía 13 pesos de subsidios nacionales y hoy sólo recibe 3,90. En enero vimos como nos recortaron a nivel país: en el área metropolitana reciben un 350 por ciento más que un rosarino. Eso habla de un gobierno de los más antifederales de la historia. Aún así, no bajamos los brazos. Estamos llevando adelante el cambio de las empresas, el recambio de unidades. Quiero profundizar el transporte eléctrico, recambiar las unidades de la K e implementar dos corredores muy importantes para el transporte eléctrico como los que unen plaza Sarmiento con Villa Gobernador Gálvez y con Granadero Baigorria. Es una forma de avanzar no sólo en la conectividad sino en un transporte más sustentable y ecológico.

 

—¿Cómo definirías al principal eje de tu campaña?

 

—Hay dos ejes que son muy fuertes en verdad. En control y seguridad presentamos un programa con medidas muy concreta para mejorar el orden y el control, fortaleciendo y reorganizando esas áreas, con más inspectores en las calles y mejor capacitados. La GUM como existe hoy no va más, tenemos que refuncionalizarla y adecuarla a las necesidades actuales de Rosario. También planteamos una auditoria de todos los inspectores en calle. El Estado tiene que acompañar la actividad de las 24 horas de la ciudad. Y hay que invertir en tecnología para garantizar la seguridad nocturna. También mejorar la videovigilancia porque queremos más control en la ciudad y que sea una ciudad inteligente.

 

—¿Qué te diferencia de tus competidores en esta interna?

 

Con Pablo Javkin compartimos muchos valores e ideas. Es una persona que tiene buenas intenciones, que respeto y con la que compartí parte del camino de la política. En las elecciones la gente va a elegir el equipo, trayectoria, experiencia. Estoy tranquila con eso porque soy una persona que viene de la gestión pública, adminstrando los recursos de la ciudad en momentos complejos. Gobernar no es ganar elecciones sino convocar a los mejores para armar un gran equipo y saber liderarlo. A su vez, me tranquiliza mucho contar con el respaldo del gobernador Miguel  Lifschitz.

 

—¿Qué obras públicas considerás prioritarias para la ciudad y cómo pensás que pueden ejecutarse?

 

—Hemos tenido obras que han transformado la ciudad gracias al apoyo del gobernador Lifschitz. Hemos remodelado los accesos a la ciudad, las avenidas, que mejoran sustancialmente la conectividad de los rosarinos. También obras muy ligadas al perfil turístico como el acuario o el Museo del Deporte, por mencionar algunos. Mucho se hizo también en materia de desagües, y cloacas, con lo cual es necesario seguir con ese plan. Un desafío es avanzar en el pavimento definitivo en los barrios. En ese sentido  tenemos un plan ambicioso que es el de lograr las 750 cuadras por año. Ese es el cambio verdadero en los barrios. Y sin lugar a dudas hay que profundizar el Plan Abre, las obras de reconversión urbana y, en el caso de la movilidad, mejorar algunas arterias de la ciudad.

 

—¿Qué acciones concretas creés que puede realizar el municipio para mejorar la seguridad pública de la ciudad?

 

—Me comprometo a trabajar semanalmente con las fuerzas de seguridad en una mesa de articulación permanente. Venimos trabajando muy bien en Grandolli y Gutiérrez, donde también participan fiscales y se recuperó el espacio público para vecinos y se desalojaron viviendas usurpadas. Ese es al camino para seguir avanzando. Quiero que la Justicia me  rinda cuenta sobre qué pasa con la gente procesada que sale en libertad. Se tiene que acabar la puerta giratoria. Los delitos más complejos de la ciudad están cruzados por el narcotráfico, que es un delito federal. Conmigo no va más eso de que no haya presencia de fuerzas federales y que la Justicia Federal tenga una estructura insuficiente para investigar los delitos. Hay una gran deuda con eso.  Las fiscalías federales tiene 30 personas (incluyendo al que sirve café) para  investigar los delitos complejos de narcotráfico, lavado de cativos, trata de personas y tráfico de armas. Es una vergüenza, una tomada de pelo. Voy a convocar a las fuerzas políticas de Santa Fe, a la sociedad civil para que me acompañen a reclamar a Buenos Aires para hacer ese reclamo.

 

—Rosario es reconocida por la calidad de su salud pública ¿Cuáles son las políticas que plantea tu espacio para esta área?

 

—Hoy tenemos que defender y cuidar lo que hemos construido. Cuando vemos lo que pasa a nivel nacional en materia de Salud, que eliminaron el ministerio, que no mandan vacunas ni los insumos más básicos, tenemos que entender que en Rosario y la provincia de Santa Fe la realidad es muy distinta. Y eso es porque hubo, y hay, una decisión política muy clara que permite que cada rosarino tenga a menos de 15 cuadras de su casa un centro de salud donde recibe atención primaria, medicamentos gratuitos, hospitales de alta complejidad que todos los días salvan vidas como el Heca o el Vilela, y maternidades que son un orgullo. Lo primero es defender y sostener esto porque de eso se trata. Claro que hay nuevos desafíos que están asociados a una sociedad más compleja y que implica, entre otras cosas, mejorar el abordaje sanitario del consumo problemático de sustancias.

 

—¿Qué importancia le das a las encuestas? ¿Cuáles son los últimos datos que manejan?

 

—Son relativas y es obvio que las miramos. No veo en la calle un clima electoral, pero es algo que suele suceder en las primarias. Hay que ver en estas dos últimas semanas que sucede. Lo que está en juego es el futuro de Rosario y la ciudad no puede retroceder. Hoy no veo en la oposición ninguna fuerza que garantice que la ciudad no retroceda. Las dos opciones de la grieta nunca defendieron a Rosario: Cambiemos no puede resolver los problemas de los argentinos y pone en riesgo la continuidad de la ciudad tal cual la conocemos; y por el lado del peronismo, me gustaría que Sukerman me explique cómo va a defender a Rosario, porque no lo hizo cuando nos detraían el 15 por ciento por coparticipación ni cuando los subsidios nacionales al transporte en Buenos Aires eran del doble que Rosario.

 

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Miércoles 16 de Octubre de 2019
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