Cultura
31-01-2019
Gestión cultural a prueba de crisis

En esta entrevista con Cruz del Sur el secretario de Cultura y Educación municipal, Guillermo Ríos, hace un balance del año que se fue y explica cuáles son los ejes de la agenda cultural programada para este verano que se presenta agobiante tanto en lo climático como en lo económico.

Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal

Sebastián Stampella | Cruz del Sur

 

En esta entrevista, el secretario de Cultura y Educación municipal, Guillermo Ríos, realiza un balance del año que se fue y explica cuáles son los ejes de la agenda cultural programada para este verano que se presenta agobiante tanto en lo climático como en lo económico. Dice que el hecho de que la secretaría que comanda dependa del gabinete social “es toda una definición” y que, por tal motivo, la expansión territorial, con fuerte presencia en los barrios, es una de las premisas de su gestión.


Sobre las elecciones que este año pondrá a los rosarinos a ratificar o cambiar la conducción municipal, destaca las políticas públicas de las administraciones socialistas y advierte: “Es necesario sostener este camino porque del otro lado hay políticas que trabajan para lo opuesto. Ya lo hemos visto a nivel nacional y en otros municipios. Cuando nosotros planteamos expandir ellos plantean ajustar, achicar”.

 

—¿Cómo se diagramó la agenda cultural para este verano rosarino y qué expectativas tenés considerando que muchas familias no pueden tomarse de vacaciones y se ven obligadas a medir sus gastos?

 

—Desde la secretaría de Cultura hace ya muchos veranos que planteamos propuestas para vivir el verano en Rosario facilitando el acceso a todos los vecinos y vecinas. Tenemos programación de muy buena calidad en ciclos como Un Verano Fresquito, en el teatro La Comedia, o Rosario bajo las estrellas que comienza este jueves. Eso sumado a los Carnavales y a las propuestas culturales en los distintos barrios de la ciudad. Trabajamos siempre con el objetivo de que los rosarinos y rosarinas puedan disfrutar de actividades culturales, y la respuesta siempre es buena. Por ejemplo, Un Verano Fresquito es un éxito, las funciones están siendo a sala llena. Lo mismo creemos que va a pasar en el Anfiteatro y en todas las presentaciones de Rosario bajo las estrellas. La secretaría de Cultura y Educación forma parte del gabinete social del municipio, lo cual es toda una definición. Nosotros somos parte activa de ese ámbito junto a otras secretarías. Eso nos permite entre otras cosas definir políticas sociales, elegir prioridades, dónde vamos a reforzar, cómo redireccionar presupuestos, o redefinir tareas y equipos. 

 

—¿Qué balance hacés del año que pasó?

 

—En términos generales podemos decir que el balance fue positivo ya que los objetivos que nos trazamos se llegaron a cumplir. Fue un año en el que, entre otras cosas, pudimos inaugurar las obras del Anfiteatro Municipal Humberto de Nito y sostener 450 espacios en todos los barrios de la ciudad. Esos son logros que Implicaron un trabajo planificado. Otro ejemplo es la programación que pudimos sostener en los tres auditorios de tres Centros de Distritos. También cerramos el año con un proyecto que comenzamos a pensar en 2017 como fue la Primera Opera a cielo abierto en el Anfiteatro. Esa fue una verdadera apuesta porque no sabíamos cómo iba a funcionar en cuanto a la respuesta de la gente, y tuvo una concurrencia de más de 5 mil personas. Haber finalizado el año con la recuperación del cuadro de Murillo fue una buena noticia porque tiene que ver con el patrimonio de la ciudad. Creo que los objetivos los fuimos cumpliendo y no se trató de algo mágico sino que es producto del trabajo. Estamos sorprendidos por el crecimiento que este año volvió a tener la Crack Bang Boom, y ya empezamos a trabajar con los organizadores para organizar la edición de este año. Lo mismo pasó con la Feria del Libro, que significó recuperarla para la ciudad después de diez años y con una convocatoria y repercusión increíble. También se puede destacar el giro que le dimos a algunos festivales como el Tanta Danza. Ese fue otro desafío que tuvimos porque cambiamos la lógica y convocamos a elencos de la ciudad y después de esa selección programamos el festival con muy buena recepción. A nivel editorial publicamos cosas muy importantes, pudimos darles espacio a escritores nuevos.

 

—¿Y qué tanto los condicionó a nivel presupuestario la inédita disparada del dólar?

 

—Nosotros pudimos ejecutar nuestro presupuesto. La secretaria de Cultura y Educación acompaña acciones de otras secretarías, algo que ayuda presupuestariamente. Fue complicado  sostener algunas líneas en un contexto en el que comenzamos con un dólar a 23 pesos y terminamos con uno a 40. Los costos de producción son altísimos, y eso implicó rearmar la programación. Pero de todas formas logramos sostener las líneas de trabajo planificadas.

 

—¿Cómo se aseguran que en el diseño de las políticas culturales las expresiones más tradicionales de la ciudad, por llamarlas de algún modo, convivan con los nuevos hábitos de consumo cultural?

 

—El consumo cultural se construye, como así también los públicos. Uno espera una respuesta porque apuntó para algún lado. Cuando nosotros asumimos la conducción de la secretaría nos propusimos resignificar lo que puede llamarse tradición. Al trabajo sobre algunos festivales que se venían realizando le buscamos una vuelta y también pusimos el foco en la expansión territorial para estar presentes en toda la ciudad con espacios culturales. En la expansión de la infraestructura y el mejoramiento de la infraestructura cultural fue clave el apoyo del gobierno de la provincia. Un ejemplo es lo que va a pasar pronto con la inauguración de la Biblioteca Argentina, y también con la finalización del proyecto Galpones. La apertura a nuevas manifestaciones y lenguajes es otro punto importante para nosotros. El trabajo con los equipos, las direcciones, con las conducciones, para que se abran puertas y se escuchen estas producciones nuevas que a veces vienen de mano de los jóvenes y a veces no. Estar atento a eso y dar respuesta.

 

—Frente a las elecciones municipales de este año, ¿Qué aspectos de las políticas culturales de esta gestión se ponen en juego?


—Este gobierno tiene una forma de pensar la cultura, la salud, la educación, en definitiva, un abordaje de lo social como eje de las políticas públicas. En ese sentido, apostamos a que el FPCyS continúe la conducción. Es necesario que Trabajemos para sostener este camino porque del otro lado hay políticas que trabajan para lo opuesto. Ya lo hemos visto a nivel nacional y en otros municipios. Cuando nosotros planteamos expandir ellos plantean ajustar, achicar. Cuando escucho que se habla de políticas culturales y se cierran espacios veo una enorme contradicción, porque las políticas culturales se construyen en espacios materiales muy concretos. Eso es bien palpable, ahí no hay forma de engañar.

 

—¿Qué dimensión le das a la presentación de La Trova Rosarina en el festival de Cosquín?

 

—No pude estar ahí pero me pareció impresionante. Hay que pensar que La Trova y todo lo que implicó el movimiento de apertura democrática significa mucho para nosotros, forma parte de la identidad cultural de la ciudad. Nosotros reabrimos el Anfiteatro con un espectáculo de homenaje a la Trova donde –a excepción de Jorge Fandermole que no pudo ir– estuvieron todos. Es muy interesante lo que pasa a nivel generacional. Cuando se presentaron en esa oportunidad, coincidió con el 25 aniversario del Festival de Cine Latinoamericano, y en el público estaba Maite Lanata, que es una actriz muy joven. Ella se quedó después de su participación en el festival y fue a ver a La Trova, porque que nunca los había visto, y estaba maravillada. Y en la transmisión que hacía en las redes sociales sus seguidores –la mayoría de su edad– le preguntaban quiénes eran, por qué estaban allí. Y eso habla de que hay mucho por transmitirle a las nuevas generaciones. Son artistas que tienen mucho para  dar porque son presente, no se quedaron anclados en el pasado. Es recurrente la pregunta por parte de periodistas que no son de Rosario sobre por qué surgen tantos artistas en esta ciudad. Y yo creo que la respuesta es que no podría ser de otro modo, porque esta es una ciudad portuaria, multicultural, un lugar de mucha comunicación cultural entre los que se van y los que llegan. Hay muchos artistas haciendo cosas interesantes y cada tanto emergen estos fenómenos.

 

Dejanos tu comentario...

Miércoles 18 de Septiembre de 2019
Comunicar sin contenido
La gente flotante
Citas
Libros en alpargatas
Sasturain
Charlie Egg
Mujica
Sietecase
Erotismo del poder femenino
Scher
Salud Pública
Todo caso policial
El año de la división
Hockey con futuro
Tessa
Bricco
Acquarone
podo
ricciardino
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Villanos y empresarios
foto