Sociedad
31-07-2019
Robaron, consiguieron empleo y tienen una segunda chance
Los enjuiciaron dos veces por un atraco a mano armada. Los absolvieron, luego los condenaron pero les jugó a favor el paso del tiempo, la demora judicial, la falta de antecedentes y la reinserción laboral.
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Carina Ortiz

Robaron un local comercial en julio de 2016. Eran dos hombres que entraron con un arma y tras amedrentar a la víctima se llevaron el botín. Escaparon en auto pero un vecino tomó la patente del vehículo. Poco después terminaron detenidos pero la opinión de los jueces respecto a la evidencia que consiguió la fiscalía en el caso fue ondulante. En abril de 2018 fue el primer juicio dónde el dúo fue absuelto por el beneficio de la duda. Pero la Cámara Penal revisó el fallo y lo revocó. El caso volvió a otro juez penal que condenó a ambos a penas de 7 años y 2 meses y 6 años y 8 meses pero nuevamente el caso llegó a un tribunal revisor. En esta última oportunidad, si bien los camaristas confirmaron la condena en forma parcial surgieron dudas en cuanto al arma encontrada en el auto y le bajaron la sanción a 4 y 3 años y medios respectivamente. A su vez valoraron el tiempo transcurrido desde el robo, la demora judicial, el hecho de que ambos transitaron el juicio en libertad y no volvieron a cometer delitos. También tomaron en cuenta que los acusados consiguieron trabajo y practican deportes. Ante este panorama, los jueces resolvieron que ambos condenados cumplan la condena en prisión domiciliaria y obtengan salidas laborales y deportivas.

Eran las 20.30 del 23 de julio cuando dos hombres llegaron en auto a un comercio ubicado en Vera Mujica al 200. Uno de ellos tomó a la mujer que lo atendía del brazo mientras el otro la apuntó con un arma de fuego. Obligaron a la víctima a entregarles la recaudación del local. Cuando escaparon fueron observados por el hijo y un vecino de la víctima. Éste último logró tomar la patente del auto en el que se fueron los ladrones y llamaron a la policía. Con los datos aportados los uniformados lograron ubicar el auto y detenerlos. En su interior iban dos hombres: Oscar Rubén Caci y Lucas Roberto Restifa.

Según el acta policial entre los dos asientos delanteros del auto había un revólver calibre 38 similar al utilizado en el atraco. Ambos jóvenes, actualmente de 24 y 25 años, marcharon presos a la comisaría. La víctima no logró reconocerlos en rueda de personas, y la descripción que brindó era muy vaga. Dijo que la persona que la apuntaba tenía una campera azul y roja y quien la había tomado del brazo aparentemente estaba a cargo del volante del vehículo en el que escaparon.

Tanto su hijo como el vecino que tomó la patente no fueron testigos del caso, tampoco constaba en el acta el secuestro de la campera que la policía aseguró tenían los sospechosos en el auto y se la había sacado quien apuntó a la víctima con un arma. Pero al llevarlos a la comisaría uno de ellos la tenía puesta y esa circunstancia quedó incorporada en las fotografías que tomaron de los sospechosos.

Los acusados llegaron a juicio oral y público en abril de 2018, en esa oportunidad el juez Carlos Leiva resolvió absolver a Caci y Restifa por el beneficio de la duda, pero la fiscal Mariángeles Lagar, que había pedido 9 años de prisión para el dúo, apeló la decisión. En la Cámara Penal el fallo del juez Leiva fue revocado y reenviado a otro magistrado para el dictado de una nueva sentencia.

Esta vez el caso quedó en manos del juez Ismael Manfrín, que fue mucho más duro. Entendió que ambos participaron en el atraco y los condenó: a Oscar Caci, quien según la acusación llevaba el arma y apuntó a la víctima, a 7 años y 2 meses, mientras Lucas Restifa recibió una sanción de 6 años y 8 meses por una participación primaria en el robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo fue comprobada y la coautoría en la portación del arma de guerra.

Esta vez los que apelaron la decisión fueron los defensores de los acusados, Juan Ubiero por Caci y Marcelo Argenti por Restifa. La sentencia fue revisada por los camaristas Gustavo Salvador, Gabriela Sansó y Daniel Acosta, quienes entendieron que las quejas defensistas eran una reedición de lo que ya se había discutido en el juicio.

Dijeron que la tez del imputado Caci, el uso o no de la campera secuestrada, el reconocimiento o no por parte de la víctima y la convalidación del acta policial que describe la persecución de los acusados, su detención y el secuestro del arma son elementos que ya fueron evaluados por 4 jueces por lo que no compartieron con los defensores la existencia de una debilidad probatoria en este sentido y entendieron probada la responsabilidad de ambos acusados en la comisión del delito de robo.

Pero resaltaron que no hubo continuidad en la persecución de los involucrados tras el robo, lo que significa que los ladrones se perdieron de vista tras la salida del local hasta su aprehensión por lo que no surge en forma indefectible que el arma incautada en el interior del auto sea la misma que se usó para intimidar y amedrentar a la víctima del robo. Concluyeron que no se puede tener en cuenta en el atraco la calificante de uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo se determinó en juicio y consideraron que esa situación no pudo acreditarse.

Esta circunstancia implicó una disminución de la sanción impuesta y para fijar la pena a imponer al dúo los camaristas también tuvieron en cuenta la falta de antecedentes condenatorios, el tiempo transcurrido desde la producción del robo y la demora que en el caso generó la primera intervención del juez penal. Concluyeron que imponer una sanción a los acusados en una cárcel común no es aconsejable ya que ambos hombres están en libertad, consiguieron reinsertarse en la sociedad, lograron conseguir un trabajo en relación de dependencia y practican deportes en distintas instituciones. Los jueces evaluaron todas estas circunstancias y decidieron condenar a Caci a 4 años de prisión, mientras que a Restifa lo sentenciaron a 3 años y 6 meses a cumplir de forma domiciliaria por los delitos de robo calificado por el uso de arma cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse y portación de arma de fuego de guerra, en relación al revolver encontrado en el auto en el que ambos fueron detenidos.

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Sábado 24 de Agosto de 2019
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