Economía
19-06-2019
Otra caída masiva del sistema
El aumento de la pobreza en 2018 fue similar al de la previa al estallido de la convertibilidad. Las cifras del Indec, sin embargo, no permiten visualizar la magnitud de un derrumbe que presagia un nuevo y creciente nivel estructural de empobrecimiento, según un trabajo del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas.
Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal
El deterioro social ocurrido durante 2018 es asimilable al período previo a la crisis de 2001. En la antesala del estallido de la convertibilidad, entre octubre de 2000 y el mismo mes de 2001, la pobreza pasó del 28,9 a 38,3 por ciento. Un incremento similar al registrado en el último año”, advierte el trabajo Aumento de la pobreza y derrumbe social elaborado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP). La investigación, coordinada por Claudio Lozano y Ana Rameri, traza una cartografía de la pobreza y la indigencia en el país actualizada sobre la base de tasas trimestrales propias que respetan los criterios metodológicos del nuevo Indec.

“Lo que sorprende al comparar el reciente salto de la pobreza con otros ocurridos en el pasado es la sobrereacción que adquiere la tendencia”, subraya el informe. La historia es conocida, pero vale la pena echarle un vistazo. La crisis de 1989/90, que obedeció a la puja intersectorial entre quienes propiciaban la receta neoliberal y la patria contratista, se resolvió con la hiperinflación y la entrega anticipada del poder. Su correlato: tasa de pobreza saltó del 32,3 al 47,3 por ciento.

El análisis, al recorrer la evolución histórica del indicador, destaca que el nuevo golpe distributivo, aunque de menor intensidad, llegó en el ’95, con la crisis internacional que significó el “efecto tequila”. En nuestro país, el cimbronazo disparó la pobreza al 46,8 por ciento.

“El pico, sin embargo, lo provocó la salida de la convertibilidad. La implosión del régimen duplicó la pobreza y disparó la tasa de indigencia un 250 por ciento. Una crisis asociada al desacuerdo entre los proyectos que enfrentaron a los integrantes del establishment desde la segunda parte de los 90”, puntualiza el documento en referencia a la dolarización –reclamada por los acreedores, el sector financiero y los dueños de las privatizadas– y la devaluación impulsada por los grupos locales y algunos conglomerados extranjeros volcados al comercio exterior.

Lozano y Rameri señalan que tanto con la hiperinflación, como con las crisis del Tequila y de la convertibilidad, el reordenamiento de los esquemas de acumulación y de los modelos de negocios se solucionó descargando los efectos negativos sobre los sectores populares. Los autores advierten que hoy, pese a la consenso aparente dentro del establishment sobre el rumbo económico encarnado por Cambiemos, “la inestabilidad macroeconómica, o más específicamente la disputa por los dólares en el marco de una nueva e inminente crisis de la deuda, parece no poder resolverse sin un nuevo desplazamiento social de relevancia”.

La consecuencia de las corridas cambiarias de 2018 es contundente: en términos sociales, el peor año de la última década. “La pobreza y la indigencia subieron de manera significativa y similar a lo sucedido a mediados de los 90, bordeando incluso las peores magnitudes de empobrecimiento de la historia. Y si bien el hundimiento de las condiciones de vida no alcanzó la gravedad que asumió durante la salida de convertibilidad, quedó a menos de 5 puntos porcentuales de los efectos de la hiperinflación”, remarca el trabajo.

La escalera de la pobreza

“La trayectoria de la pobreza por ingresos describe una dinámica sinuosa de ascenso: la escalera de la pobreza”, grafican los autores.
Luego de que la pobreza alcanzara un pico del 47,3 por ciento y la indigencia del 16,5 hacia fines de los 80, la estabilización de los primeros años de los 90 dejó la tasa pobreza en un promedio del 22,5 por ciento. Con el “efecto tequila”, creció al 27,9 por ciento para descender levemente en los años siguientes, pero ubicándose siempre en un nivel superior al verificado antes de la crisis mexicana. Esto hasta que el indicador saltó al 54 por ciento en 2001/2002.

“A partir de allí siguió un extenso período de estabilización en un contexto donde el cambio de régimen, impulsado en parte por un contexto extraordinario para los precios de los commodities, permitió sostener un alto crecimiento económico hasta 2008”, recuerda el trabajo.

¿Qué ocurrió a partir de ese año? El equipo del IPyPP señala que durante esos cinco años, la pobreza es estabilizó en torno al 31,8 por ciento y que la indigencia cayó por el efecto de la Asignación Universal por Hijo. “El reciente salto al 36 por ciento en tan sólo un año sale del escenario de quietud hasta ahora verificado y parece inaugurar una nueva escala o estadio en los niveles de empobrecimiento del país”, concluye el trabajo.

En tan sólo un año, la situación social exhibió un derrumbe con pocos precedentes. Entre fines de 2017 y fines de 2018, las tasas de pobreza e indigencia, que se ubicaban a nivel nacional en 26,3 y 4,5 por ciento, se elevaron al 35,9 y 7,4 por ciento, respectivamente. Un aumento de 9,6 puntos porcentuales en el caso de la primera y de 3 puntos en la segunda. Una variación anual del 36,5 por ciento en el primer caso –4,4 millones más de personas pobres– y del 66,3 por ciento en el segundo (1,3 millones más de indigentes-.

El panorama pinta desolador desde donde se lo mire. En la actualidad, de los 31 aglomerados urbanos que mide el Indec, 19 registran deterioros sociales que superan el promedio nacional (+36,5%). Un deterioro que cobró especial intensidad en el Gran Rosario (+119% la pobreza y +112% la indigencia); Bahía Blanca (+108% y +400% la indigencia); y en el Gran Paraná (+97,1% la pobreza y +88,5% la indigencia).

Fuente: Gabriel Bencivengo, Socompa.info

Dejanos tu comentario...

Martes 16 de Julio de 2019
Mujica
Libros en alpargatas
Charlie Egg
Sietecase
Erotismo del poder femenino
Hockey con futuro
Salud Pública
Todo caso policial
El año de la división
Bricco
Acquarone
Tessa
Citas
Scher
podo
Sasturain
ricciardino
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Expertos en recortes
Villanos y empresarios
foto