Economía
06-02-2019
Un “industricidio” planificado
Según el análisis de economistas ligados al sector industrial, hubo una reprimarización de las importaciones que llevó a que se perdieran más de 125 mil puestos de trabajo en el país y cerraran unas 110 empresas en Rosario.
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Con los números de la actividad industrial en la provincia de Santa Fe y en el resto del país, cada vez más voces hablan de “industricidio” para describir las políticas destructivas del gobierno nacional y pintar un panorama desolador. Al ritmo de la recesión económica, la industria se contrae, cierran fábricas y se destruyen empleos, muchos de ellos mano de obra calificada. “La industria santafesina finalizó 2018 con un nivel de producción 2,6 por ciento inferior al año anterior”, según datos de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe). Metalúrgico, automotriz y oleaginoso, están entre los sectores más golpeados. El descenso que experimenta la mayoría de las ramas fabriles santafesinas, de acuerdo al informe de Fisfe, fue inducido por la depresión económica, la baja del consumo, de la inversión, del crédito productivo y por los tarifazos.

En el plan económico de Cambiemos, según cifras oficiales, la actividad económica a nivel país cayó 7,5 por ciento en noviembre pasado frente al mismo mes de 2017, el peor registro para el gobierno de Cambiemos. Semejante bajón se explica por el desplome de la industria, que retrocedió en el cálculo interanual 12,6 por ciento, la mayor caída de los últimos años.

“En la medición acumulada enero-noviembre de 2018, la actividad fabril en nuestro país presentó una baja del 3,3 por ciento con relación a igual período de 2017. En noviembre de 2018, el índice de actividad industrial se ubicó un 9,7 por ciento por debajo en el cotejo con el mismo mes de 2015”, cuando desembarcó la nueva Alianza, según recordaron desde el Instituto de Investigaciones Económicas de la Fisfe, que coordina Gabriel Frontons.

Este marcado descenso para la actividad industrial tuvo correlato en la multiplicación de cierres de establecimientos fabriles y, por consiguiente, un duro impacto en el ámbito laboral. Desde la llegada a la Presidencia de Macri, la industria argentina perdió 125 mil puestos de trabajo, de acuerdo a los últimos datos oficiales de noviembre de 2018.

La industria manufacturera alcanzó el nivel de empleo más bajo en una década. Lejos de atender la problemática, la Secretaría de Trabajo nacional encabezada por Dante Sica, siguiendo el plan de ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional, intenta avanzar con reformas laborales flexibilizadoras, resistidas por los gremios pero también por empresarios, que temen un agravamiento del actual cuadro de crisis aguda.

En todo el país, siempre tomando cifras públicas, bajaron la persiana unas 3 mil industrias desde el cambio de gobierno. En este sentido, el Observatorio Laboral de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario informó que en los últimos tres años cerraron 110 pymes en la ciudad, se perdieron unos 1.500 puestos de empleo en el sector, más retiros voluntarios obligados, con cientos de empresas que presentaron procedimientos preventivos de crisis ante la cartera laboral santafesina, situación que, según la UOM, afecta a más de cinco mil trabajadores. Si bien la mayoría de las ramas del sector presenta problemas, las carroceras, fundiciones, y, en particular, las fábricas de línea blanca (cocinas, heladeras, lavarropas) son las más castigadas.

Según Fisfe, “en la provincia de Santa Fe, la actividad vinculada a la producción de muebles y colchones perdió entre julio de 2015 y el mismo mes de 2018 el 15 por ciento de sus empresas y el 5,3 por ciento de sus puestos de trabajo”. Tanto la UOM como la Fisfe, trabajadores y empresarios, coincidieron en reclamar a la provincia que declare la emergencia industrial.

Desde finales de 2015, se contabiliza que la caída del empleo fabril está cercana al 10 por ciento. “La pérdida de empleo industrial muestra en los últimos meses cierta aceleración. El actual conjunto de asalariados registrados en la industria argentina se ubica por debajo del nivel alcanzado durante la recesión de 2009 (crisis internacional), revirtiéndose la fase de expansión del empleo registrada entre 2010 y 2013”, se indicó en el último informe de actualidad de la Fisfe, donde a la vez se proyecta que “la industria santafesina arrancó 2019 con bajas expectativas” de despegue, ya que varias estimaciones prevén que la demanda interna siga planchada por efecto de la constante pérdida de poder adquisitivo de los salarios en la carrera con la inflación.

Caída planificada

El economista Ernesto Mattos opinó que Cambiemos lleva adelante un “industricidio planificado”. “La planificación de estos tres años (de gobierno de Macri) fue quitar subsidios y producir caro. Eso fue lo que nosotros denominamos darwinismo económico, porque dependía de la capacidad de cada industria para tener crédito o apalancarse con lo que venía acumulando en ganancias. Ahí vimos este industricidio de cierre de pequeñas y medianas empresas”, sostuvo Mattos en una entrevista con Canal Abierto.

“Si uno ve la quita de subsidios económicos a la electricidad, agua y gas de las industrias, y a los hogares en general, muestra que estás produciendo caro. En 2015 Argentina tenía un subsidio económico energético per cápita de más o menos 400 dólares. En ese mismo año, Estados Unidos, por cada norteamericano subsidiaba económicamente (en los mismos términos) 2.100 dólares. Entonces cuando dicen que había que quitar los subsidios porque vivíamos de arriba era un error”, explicó Mattos en la entrevista en CanalAbierto.com.ar.

La corrida cambiaria del año pasado, acompañada por la desregulación financiera, impactó de lleno en los precios y disparó la inflación, pero tuvo otra consecuencia preocupante. “Las más o menos siete devaluaciones desde 2015 generaron una primarización de las exportaciones y un déficit comercial de más de 10.000 millones de dólares en tres años”, indicó el economista, al tiempo que agregó: “Esto generó una alianza entre sectores exportadores primarios, la banca que organiza la fuga de capitales, y los que industrializan parte de la producción primaria y la exportan también. Esta asociación es la que conviene para que Argentina no tenga un desarrollo industrial, y a la que le conviene tener negocios con este gobierno en particular, que lo lleva al libre comercio, y es lo que tiene planificado Cambiemos”.

Fuente: Guillermo Griecco, RedaccionRosario.com.

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