Deporte
06-02-2019
La víspera del clásico: parecidos pero diferentes
Newell’s y Central protagonizarán el partido más caliente de la jornada 18 el próximo domingo. Lo que los divide, los que los separa, lo que los aleja, los reunirá por un rato. Los dos están obligados, ambos sienten que no hay mañana, la incertidumbre los consume. Similitudes y diferencias de los equipos rosarinos que se juegan sólo tres puntos y una nueva página en la historia.
Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal
Alejandro Mangiaterra

La última vez que se vieron las caras casi no había testigos, pero nadie quedó al margen de saber lo que ocurrió ahí. Pudo ser una gran fiesta popular pero terminó siendo una apiñada e íntima suma de abrazos festejando en un pequeño y derruido vestuario de un estadio vacío. La otra mitad fue desolación. Ahora, la fiesta tampoco estará completa, al margen del resultado. Solo habrá dos colores y no cuatro. Pero al menos tendremos más testigos. Newell’s y Central vuelven a mirarse a los ojos este domingo a las 17 en el Coloso Marcelo Bielsa.

Una multitud de hinchas rojinegros asistirán a su misa más esperada; la otra multitud, estará separada por una pantalla, unos auriculares o el rumor de una calle vacía, como el protagonista de “La observación de los pájaros”.

Ya no tendrá la tensión de aquel duelo de eliminación directa, sin embargo, contará con la tirantez de siempre, la antigua y la nueva. Serán otros nombres, adentro y afuera. Serán los mismos colores, en todos lados.

Ninguno de los dos llega en óptimas condiciones: uno viene de perder y empatar, el otro de igualar los dos juegos del 2019. El que empezó el año desbordante parece más preocupado después de dos semanas, el que arrancó con incertidumbre siente que se dibuja una mueca sonriente. Pero nadie desborda. El desborde será el domingo.

Central no contará con Ortigoza, con Becker ni con Aguirre, tres que tenían la confianza del entrenador en el reinicio del torneo. Newell’s no tiene un 9 definido: Fydrizewski, el elegido, está lesionado y en el medio aún hay una duda.

En el Canalla vuelve su figura icónica del último clásico: Germán Herrera está repuesto de sus dificultades físicas y el Parque Independencia es su próxima parada. En la Lepra regresa Fontanini después de haberse liberado de las tarjetas amarillas, pero la que más ilusiona a los rojinegros es la aparición de Cristian Insaurralde, el puntano que llegó de México y que en 20 minutos se ganó el pleno de su gente.
 
Los auriazules se quedaron sin emblema, sin la referencia del que nació en casa: Marco Ruben ya no habita suelo argentino. Los rojinegros vieron renovado su sentido de pertenencia: la vuelta de Maxi Rodríguez oxigenó un vestuario que hasta el último día del 2018 se veía desmembrado.

De un lado hay un entrenador probado y ganador, del otro un conductor incipiente con buenas intenciones e incierto potencial. A uno le falta creatividad para generar situaciones de peligros, al otro, pericia para concretar las que provoca.

Los dos se están reconstruyendo, ambos tienen mucho para ganar aunque ninguno arriesgará lo suficiente para hipotecarlo todo y perder. Están separados por un punto en la tabla, uno está en el puesto 15 y el otro en el 17. Los promedios los ubican en el puesto 18 y 19, hermanados peligrosamente. Los dos comparten los pocos triunfos conseguidos en sus respectivas casas y las onerosas derrotas fuera de ella.

Todo esto marca que no puede determinarse un claro favoritismo para ningún lado. No hay duda de que se trata de un lugar común y tampoco la hay de que es tan real como inevitable: será un partido aparte, al margen quedará la historia, el presente, los antecedentes y los méritos.

En el césped

Central se arma de atrás para adelante: Jeremías Ledesma es una de las grandes figuras del equipo; en el fondo, Barbieri parece haberle ganado el lugar a Cabezas y su presencia se impone. Los otros tres no generan dudas: Bettini, Caruzo y Parot. En el medio todo está resuelto por las ausencias: Gil y Rinaudo serán los del círculo, Allione y Camacho sus alas. Arriba, Zampedri y la vuelta de Herrera conforman los once que irán al Parque.

Newell’s también mantiene su base pero aún conserva dos dudas. En el arco no hay nada que preguntar: Aguerre es inamovible, tan o más figura que su colega rival. En el fondo, Nadalin, Fontanini, Callegari y Bittolo. Los del medio volverán a ser los pibes Rivero y Cacciabue. Ahora empiezan las dudas. La línea de tres creativos puede sufrir una modificación: a Formica y a Maxi Rodríguez no los mueve nadie. Pero Figueroa puede correr otra suerte. El ingreso positivo de Insaurralde contra Unión introdujo un asterisco. Arriba falta un “9”. Fydrizewski no está. Oviedo no dio la talla y Leal parece haber perdido terreno en la consideración de Bidoglio. Tal vez llegue la chance para Alexis Rodríguez. Aún hay tiempo para trabajar eso.

La víspera

La semana ya tiene la tensión del clásico. Hoy habrá conferencia de prensa. La típica organizada por la Superliga en la que se reúnen un protagonista de cada lado para tratar de bajarle los decibeles a las pasiones, para recordarnos que solo se trata de un partido de fútbol “sin importancia”, decía el Negro. El jueves habrá banderazo. El viernes hablan los entrenadores. El sábado será la víspera. El domingo habrá ritual. Habrá clásico. La espera será eterna.  

Dejanos tu comentario...

Domingo 17 de Febrero de 2019
Erotismo del poder femenino
Hockey con futuro
Todo caso policial
Salud Pública
Charlie Egg
El año de la división
Bricco
Acquarone
Tessa
Libros en alpargatas
Citas
Scher
podo
Mujica
Sasturain
ricciardino
Sietecase
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Expertos en recortes
Villanos y empresarios
foto