Sociedad
23-01-2019
Un abusador serial a juicio oral

El mes que viene se sentará en el banquillo de los acusados un locutor a quien le atribuyen dieciocho ataques sexuales y una amenaza a su ex suegra. La Fiscalía pidió medio siglo de condena para el detenido.

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Carina Ortiz | Cruz del Sur

 

Un hombre de 42 años acusado de abusar en forma sistemática de mujeres jóvenes y adolescentes será llevado a juicio en febrero. Así se fijó por parte de la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) que tras una prórroga extraordinaria de la prisión preventiva –está detenido desde agosto de 2016– dispuso fecha para el 7 del próximo mes. Según la Fiscalía el acusado se hacía pasar por policía de drogas y bajo la excusa de algún procedimiento detenía a sus víctimas en la calle y las hacía subir a su auto para luego violarlas en zonas descampadas, preferentemente las llevaba al bosque de los Constituyentes. Se movía por la zona oeste y se estima que cometió casi una veintena de hechos. La Fiscalía adelantó que pedirá cincuenta años de prisión para este locutor que también era cantante.

 

Se llama Luis Marcelo E., se ganaba la vida como locutor y era la voz de un grupo de cumbia. Había conquistado a su pareja cuando la chica iba a una escuela nocturna frente a la radio donde trabajaba. Le dijo que era soltero, empezaron una relación y tuvieron hijos. Ella no se enteró de quién era realmente hasta su detención en agosto de 2016. Iban juntos en un Fiat Duna cuando fue arrestado. Durante un tiempo vivió en Villa Gobernador Gálvez, en esa oportunidad trabajó de locutor en una radio cuyo dueño fue condenado en noviembre pasado a ocho años de prisión por abusar sexualmente de una adolescente que había empezado a trabajar como su asistente, según contó una fuente vinculada al caso.

 

De acuerdo a la investigación fiscal, el hombre terminó mudándose a San Nicolás, donde ademáscompraba y vendía autos, por lo que solía venir a Rosario con distintos vehículos. Según pudo reconstruir la fiscal Carla Cerliani, el agresor buscaba a sus víctimas en la zona oeste y cuando daba con una de ellas la seguía algunas cuadras mientras observaba sus movimientos, daba un par de vueltas a la manzana, analizaba de dónde salía, con quién hablaba, para luego abordarla.

 

Le decía que era policía de drogas, que la había visto en la esquina vendiendo estupefacientes. Si la víctima había estado con otras personas, les decía que los otros ya estaban detenidos y se los describía. Les hacía creer que la llevaba detenida y la obligaba a subir al auto. Las trasladaba hasta un descampado, generalmente elegía el predio del bosque de los Constituyentes y las ultrajaba. A algunas no llegó a violarlas, otras zafaron con astucia para evitar el ataque.

 

En un solo caso se hizo pasar por inspector municipal, luego de seguir a una chica que circulaba en moto. La obligó a subir a su auto y la víctima logró evitar la violación diciendo que estaba embarazada. Luego de los ultrajes las dejaba en calles cercanas al lugar dónde las había raptado. La fiscal lo acusó por 18 abusos sexuales, algunos de ellos en grado de tentativa. Las víctimas tenían entre 14 y 24 años y en varios casos lograron comprobar que el material genético secuestrado coincidía con el del agresor.

 

La mecánica era siempre la misma y esto empezó a alertar a la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales que puso la lupa en este agresor. Finalmente cayó en agosto de 2016 tras abusar sexualmente de una adolescente que salía del colegio. La frenó en Avellaneda y doctor Rivas, la nena de 14 años iba con una mochila rumbo a su casa. Luis Marcelo E. detuvo el auto, un Fiat Duna gris, y le dijo que era policía: le revisó la mochila, aseguró que estaba vendiendo drogas con otros en la esquina.


La subió al auto y la llevó hasta una casa en construcción en Roullión y Maradona dónde la ultrajó junto con otro hombre, luego la trasladó cerca del lugar donde la raptó y la abandonó.

 

Tras la denuncia por el hecho las pesquisas lograron obtener una cámara de seguridad de la zona que captó parte de la secuencia del rapto. Con esta información pudieron determinar el tipo de auto y su patente, lo que ayudó a su arresto.

 

El sospechoso fue detenido en Soldini cuando policías de aquella localidad vieron un Fiat Duna cuya patente coincidía con la buscada por la Fiscalía. Estaba con su esposa e hijos y marchó preso. Desde entonces está tras las rejas a la espera de un juicio oral que finalmente empezará el 7 de febrero.

 

El debate será presidido por los jueces María Isabel Más Varela, Patricia Bilotta y Mariano Aliau. Estiman que llevará unas dieciocho jornadas. Por la Fiscalía habrá unos ciento cinco testigos, entre ellos víctimas y la pareja del acusado, aunque puede haber algunos acuerdos de partes en relación a la prueba y bajar ese número a noventa. Por parte de la defensa, pasarán por la sala tres testigos.

 

Si bien la mujer del acusado no había denunciado violencia de género ni abusos, de su testimonio surgen maltratos a los que era sometida, explicó una fuente del caso. Incluso ya detenido, la mujer fue a visitarlo en tres oportunidades a la unidad penitenciaria junto con sus hijos. La última vez el acusado la golpeó dentro el penal. Desde entonces ya no lo visita. Según la investigación, tras este episodio Luis Marcelo E. le hizo un llamado telefónico a su ex suegra amenazándola de muerte si su esposa no iba a visitarlo. La Fiscalía espera lograr una condena de 50 años.

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