Sociedad
27-12-2018
Caen dos veteranos del caño

Fueron detenidos por una entradera en Casilda aunque los investigan por golpes similares en otras localidades del sur provincial. Con prontuarios donde también hay lugar el narcotráfico, ya en 2012 habían sido detenidos juntos por un crimen durante un robo en Los Cardos.

 

Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal

Alberto Carpintero | Cruz del Sur

 

Son veteranos del oficio, aunque ese oficio les haya requerido especializaciones varias con inicios disímiles. Uno, Pepón, hoy de 63 años, fue a fines de los 80 capo de la primera banda narco de fuste en Rosario, que dominaba el centro y el norte y movía hasta 100 kilos de cocaína mensuales, en épocas donde el consumo no era ni cerca lo que pasó a ser en el nuevo milenio. Otro, Carlitos, por estos días de 72, fue allá por los años 70 y en las dos décadas siguientes un asaltante de pedigrí, de aquellos que robaban blindados y bancos. Con el tiempo, cada uno aprendió algo del oficio del otro. Ahora acaban de caer presos como líderes de una banda de entraderas que golpeaba en gran parte de la provincia, especialmente en el sur y el centro. Pero no es la primera vez que los apresan juntos. Ya habían quedado en la mira judicial por un asalto comando en un campo de la localidad de Los Carlos que terminó con el crimen del capataz, allá por 2012.

 

La Policía de Investigaciones de Casilda, a las órdenes del fiscal Emiliano Ehret, les venía siguiendo el rastro después de dos entraderas en Chabás y otro par en Bigand hasta que, el 10 de septiembre la banda volvió a golpear, esta vez en una vivienda de Casado al 2200 de Casilda, donde tras reducir a los moradores se llevaron unos 18 mil pesos y otros elementos de valor en un Ford Fiesta Kinetic.

 

Con el correr de las semanas comenzaron a caer los acusados. Primero Agustín Montenegro, quien ya había sido condenado por robo calificado, al que se sumó un segundo, Adrián Josef, de 39 años, detenido en Rafaela tras un asalto en esa ciudad.

 

Después de tareas de inteligencia que incluyeron escuchas telefónicas el martes pasado se desarrollaron allanamientos para atrapar al resto. En Marcos Paz al 3100 de Rosario cayó Carlos Segundo Marquardt, alias Carlitos de72 años, célebre en las crónicas del crimen. No menos mítico que José Luis Salerno, nueve años más joven y conocido como Pepón, detenido en su vivienda de Rossini al 1300.

 

El jueves, ambos fueron acusados formalmente por el golpe en Casilda, Carlitos como chofer del Fiesta que terminó incautado y Pepón y Josef por meter el caño. Mientras, se evalúan los indicios que los conectan con las otras cuatro entraderas mencionadas, además de golpes similares en otras localidades, como Teodelina, Bogado y Totoras.

 

Carlitos tiene al menos dos prontuarios diferentes en los que suma condenas de todos los colores, en especial por robo calificado e incluso una acusación por infracción a la ley de drogas. La última es un abreviado que firmó para aceptar la pena por una entradera en el barrrio de Arroyito ocurrida en diciembre de 2014 y que comenzó a cumplir bajo modalidad domiciliaria dos años atrás, al cumplir los 70 años.

 

Viejo socio de pesados como Burro Barbieri, Dámaso Herrera, Chiquito Reyes o el Chiqui Torres, Carlitos tiene un extenso prontuario que incluye un procesamiento en Villa Mercedes, San Luis, por un asalto.

 

Pepón, en tanto, fue junto con José Luis Salazar jefe de una banda narco que actuaba con connivencia policial y dominaba el negocio de la cocaína y la marihuana en el centro y el norte de la ciudad. De ellos había sido socio Jorge Halford, quien luego se abrió por cuenta propia. Al caer la organización a principios de los 90, de la cual también tomaba parte Sergio “Toroncho” Bonfiglio como principal lugarteniente, hizo mucho ruido, ya que se robaron prontuarios de Jefatura y hubo amenazas de muerte a la jueza federal Laura Cosidoy. Los civiles fueron condenados, los uniformados no.

 

Muerte en Los Cardos

 

Claudio Tramannoni tenía 47 años y trabajaba en la estancia Los Robles de la localidad de Los Cardos, donde era capataz. El 22 de junio de 2012 fue asesinado de un disparo por la espalda. El crimen se produjo en medio de un asalto al establecimiento rural, adonde habían llegado siete hombres armados que se hacían pasar por policías e inspectores de la Afip.

 

El trabajador arribó cuando los asaltantes huían en tres autos tras haber concretado el golpe y fue en esas circunstancias cuando lo ultimaron. El botín, según los dueños del campo, fueron dos armas y apenas 21 mil pesos, 2.600 dólares y un celular del hijo de la dueña.

 

Por el caso fue detenido, entre otros, un ex policía de Granadero Baigorria que tenía las armas sustraídas en su poder. Más tarde cayeron Pepón Salerno, su hijo y también Carlitos Marquardt. Este último fue llevado a una rueda de presos en San Jorge, en agosto de 2016, donde un testigo lo reconoció como uno de los asaltantes, informó entonces San Jorge Virtual. La causa se mantiene sin resolución en el sistema conclusional.

Dejanos tu comentario...

Sábado 23 de Marzo de 2019
Erotismo del poder femenino
Hockey con futuro
Todo caso policial
Salud Pública
Charlie Egg
El año de la división
Bricco
Acquarone
Tessa
Libros en alpargatas
Citas
Scher
podo
Mujica
Sasturain
ricciardino
Sietecase
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Expertos en recortes
Villanos y empresarios
foto