Sociedad
10-10-2018
Otro religioso acusado por abusos
Es un hombre consagrado que trabajó y vivió en el Cotolengo Don Orione de General Lagos. Una de las víctimas, internada en el lugar, pudo contar los sometimientos que padecía. El imputado cumple un arresto preventivo, pero lo hace en una casa.
Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal


Carina Ortiz | Cruz del Sur


Un religioso de 53 años fue imputado por abusar sexualmente de algunos internos del cotolengo Don Orione, en General Lagos. La investigación fiscal se inició a mitad de año tras una denuncia de la propia institución, donde se hizo un sumario administrativo. Las víctimas son tres y, si bien son mayores de edad, sufren distintas discapacidades, aunque uno de ellos logró contarle a otra persona del lugar que era tocado por su catequista, quien además le enviaba mensajes de whatsapp con contenido sexual.

 

El catequista, quien además vivía en el lugar, quedó imputaron, se le dictó la prisión preventiva y marchó preso, aunque no duró mucho en la cárcel. La Cámara Penal revocó la orden y le otorgó un arresto domiciliario. Mientras tanto, a través de una cámara Gesell, una de las víctimas contó con detalle lo que pasaba con el religioso y la situación penal del hombre se agravó. La fiscal del caso lo llevó nuevamente a audiencia y recalificó los hechos imputados. Otra vez fue preso a un penal, pero la semana pasada una vez más la Cámara Penal revocó la decisión y dispuso una prisión domiciliaria en una propiedad de la curia en una vecina localidad.

 

Un chico con un retraso madurativo leve le contó a una empleada del cotolengo que un religioso que habitaba y trabajaba con los internados abusaba de él. Había mensajes de whatsapp entre ambos a lo que se sumó el testimonio del personal de la institución: algunos hablaron de las “situaciones anormales” en el comportamiento del religioso. Esto llegó a oídos de las autoridades de la institución y se abrió un sumario administrativo que tuvo como desenlace una denuncia penal en mayo de este año.

 

Si bien solo uno de ellos contó que era sometido a abusos, surgió información según la cual había otros dos internados, con discapacidades más severas, que fueron víctimas de sometimientos, aseguraron desde Fiscalía. El cotolengo emitió entonces un comunicado, donde explicaba que el sospechoso era un religioso que vivía y trabajaba pastoralmente en Don Orione. Pusieron en marcha un “Protocolo para denuncias sobre abuso sexual de menores o de personas vulnerables, que involucren a un miembro de la Pequeña Obra de la Divina Providencia” y trasladaron al religioso a otra provincia e iniciaron una investigación canónica preliminar dónde se recibieron testimonios a empleados y se escuchó a una de las víctimas.

 

Estas declaraciones se reeditaron en la Fiscalía tras la denuncia del director religioso y la coordinadora técnica del cotolengo. La fiscal Nora Marull imputó a Juan A. en junio pasado. El religioso vino desde Buenos Aires a la audiencia. “Abuso sexual simple y gravemente ultrajante agravado, en ambos casos, por su condición de encargado de la guarda de las víctimas” fue el achaque original. La jueza Mónica Lamperti dictó una prisión preventiva efectiva de 30 días para el religioso.

 

Pero los defensores apelaron la medida cautelar y el caso llegó a la Cámara Penal que benefició al imputado con un arresto domicilio en la casa de un religioso en Rosario con la instalación de una tobillera electrónica para control. También se dispuso la realización de la cámara Gesell a las víctimas ya que hasta el momento sólo estaba la declaración que hicieron en el sumario administrativo.

 

Pornografía y alcohol

 

En ella, M. pudo contar con más detalles lo que le pasó. En agosto la fiscal pidió una nueva audiencia en la que recalificó los hechos imputados al religioso, lo que agravó su situación procesal. El chico pudo decir que las prácticas sexuales a las que era sometido iban más allá de ser tocado, situaciones que se producían dentro y fuera del predio. La habitación del religioso era uno de los lugares donde también llevaba a otros dos internados con discapacidades más graves. Dijo que le enviaba pornografía a su celular y le daba alcohol, lo que era contraindicado a la medicación que tomaba, explicó uno de los testigos. La fiscal contó que al perder contacto con el religioso M. bajó la medicación que tomaba en un 60 por ciento.

 

En esa oportunidad la jueza María Trinidad Chiabrera, aceptó la nueva calificación que incluyó hechos nuevos, explicó la fiscal y valoró –respecto a la cautelar– que el informe que se realizó para la colocación de una tobillera electrónica dio negativo. “En la casa no solo vivía el párroco, la propiedad tenía acceso a una capilla donde se celebraba misa”, refirió Marull.

 

Con este panorama la jueza dispuso el cumplimiento de la cautelar en una unidad penitenciaria lo que nuevamente fue apelado por los defensores del imputado.

 

La semana pasada el camarista Javier Beltramone interpretó de una forma diferente el encuadre legal que la fiscal le dio a los delitos imputados y entendió que no se cumplió la decisión original en el caso, es decir el arresto domiciliario. Con esta postura anuló lo resuelto por la jueza de primera instancia y restableció el beneficio al religioso que esta vez lo cumplirá en una institución religiosa ubicada a unos 20 kilómetros de Rosario.

 

Beltramone resolvió además la instalación de un dispositivo electrónico de control, requisito indispensable para que obtenga el beneficio. Aunque actualmente las demoras para la instalación de tobilleras y pulseras es importante. Para fin de este mes se fijó una testimonial a través de una cámara Gesell a otra víctima y desde la fiscalía no descartaron nuevas imputaciones.

Dejanos tu comentario...

Martes 18 de Diciembre de 2018
Erotismo del poder femenino
Hockey con futuro
Todo caso policial
Salud Pública
Charlie Egg
El año de la división
Bricco
Acquarone
Tessa
Libros en alpargatas
Citas
Scher
podo
Mujica
Sasturain
ricciardino
Sietecase
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Expertos en recortes
Villanos y empresarios
foto