Sociedad
12-06-2018
Picar en punta y matar

Las carreras clandestinas fueron incluidas en enero de 2017 como un delito dentro del Código Penal. Si un conductor que participa en una produce una muerte, la pena se duplica.

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Franco tenía 19 años, era de San Lorenzo y piloteaba una honda Tornado. Una moto tipo enduro con gran potencia. Quizás su juventud y las ansias de probar la moto lo decidieron a correr una picada ilegal. Un pibe que conocía de Puerto General San Martín fue su contrincante. La carrera fue mano a mano en la zona del parque Scalabrini Ortiz. Franco perdió el control de la moto y cayó. El impacto fue tan fuerte que murió producto de las lesiones que sufrió.

 

El otro conductor se fue del lugar, también conducía una Tornado. Lo identificaron rápido y terminó detenido. La Fiscalía lo imputó de homicidio culposo agravado aunque una pericia accidentológica determinó que no tuvo ninguna intervención en la trayectoria de Franco. No hubo contacto ni encierro. El fiscal Walter Jurado cambió entonces la calificación en su contra, ahora deberá responder por correr una picada ilegal. Este delito fue incorporado en enero de 2017 al Código Penal y cuenta con una escala penal que va de los 6 meses a los 3 años de cárcel más el doble de inhabilitación especial para conducir.

 

Picadas clandestinas

 

El artículo 193 bis se incorporó al digesto penal un año antes de la muerte de Franco Vlaovic. Si un conductor crea una situación de riesgo para la vida o la integridad física de una persona por participar en una prueba de velocidad o destreza con un vehículo con motor y no existe autorización para esa actividad, enfrenta una pena que llega hasta los tres años de prisión. La misma pena se le aplica a quien organice o promocione picadas clandestinas o entregue un vehículo sabiendo que se usará para correr.

 

Eran los primeros minutos del 25 de enero, se encontraron Franco y Brian B., de 23 años. Ambos conducían el mismo tipo de moto, la Honda Tornado. Un vehículo versátil, ágil y con un potente motor. Decidieron probarlas y se lanzaron en la zona del Parque Scalabrini Ortiz. Tomaron avenida Mongsfeld (la que une Alberdi con Francia, donde la cruzan las vías). A la altura de Francia Franco perdió el control y se despistó. Cayó al suelo y las lesiones fueron de tal entidad que lo llevaron a la muerte. Hoy una estrella amarilla lo recuerda en la curva. El otro conductor desapareció pero no fue difícil ubicarlo.

 

El caso quedó en manos del fiscal Walter Jurado, quien solicitó medidas, entre ellas el relevamiento de cámaras y algunos testigos dieron datos que sirvieron para ubicar al otro muchacho. La mañana del mismo día del siniestro Brian B. fue detenido en su casa de Puerto General San Martín, también se secuestró su moto. Jurado lo imputó al sábado siguiente por homicidio culposo agravado por correr picada. El juez Juan Andrés Donnola dispuso su prisión preventiva por 15 días, que luego se convirtió en una prisión domiciliaria.

 

Video

 

En las filmaciones de las cámaras de seguridad que se obtuvieron la carrera se observa desde lejos y a simple vista no quedaba muy claro cómo fue el desenlace. Por lo que se dispuso la realización de una pericia accidentológica de la que llegó el informe hace unos diez días. Los peritos evaluaron que no hubo una intervención de Brian B. en la trayectoria de la víctima: no lo encerró ni lo tocó con su moto. Esta prueba, que no lo incrimina, llevó al fiscal a cambiar la teoría del caso.

 

La semana pasada tuvo lugar una audiencia de prórroga de prisión preventiva, dónde se planteó ante la jueza Hebe Marcogliese la nueva evidencia. En base al informe, el fiscal pidió un cambio en la calificación legal. Desechó el homicidio culposo agravado y entendió que el delito cometido por Brian B. fue correr picadas en forma clandestina. Si bien el imputado sigue bajo investigación, este giro en la investigación lo ubica en una situación más liviana.

 

Brian B. cumplió cinco meses de prisión preventiva morigerada, y por acuerdo de partes recuperó la libertad. En el supuesto caso que termine condenado al máximo de la pena, es decir tres años, a los ocho meses estará en condiciones de solicitar la libertad condicional. Además, la jueza Hebe Marcogliese dispuso una presentación semanal en la Oficina de Gestión Judicial de San Lorenzo.

 

Picada mortal en auto

 

El 29 de Julio Andrés Alejandro Muñoz conducía su Fiat Duna por calle Necochea. Eran cerca de las 5 y llevaba a un conocido hasta el trabajo. Al cruzar 27 de Febrero fue embestido por un Renault Laguna que venía corriendo picadas con un Chevrolet Vectra. El Laguna golpeó en el lateral del auto y lo hizo girar, también chocó contra otro coche que venía por la mano contraria de 27 de Febrero. El impacto fue tan fuerte que se abrió la puerta y Andrés voló. Su cuerpo fue a parar a la vereda por una de las manos de la avenida.

 

El siniestro quedó captado por un domo municipal que mostró el impacto y cómo el conductor del Vectra hizo una maniobra para esquivar ambos autos. Los dos conductores fueron imputados. Ariel L., al volante del Laguna, fue acusado de homicidio culposo triplemente calificado: por el exceso de velocidad, por participar en una prueba de velocidad ilegal y por culpa temeraria.

 

Tenía 0,82 gramos de alcohol por litro en sangre, pasando en 0,32 el máximo permitido. Se encuentra hoy con arresto domiciliario controlado por una tobillera electrónica. Lisandro A. era el conductor del otro auto, quien fue imputado por correr una picada ilegal. Hoy transita el proceso en libertad.

 

Para las abogadas querellantes, Malena Copello y Bárbara Reynoso, el conductor del Vectra también tuvo que ver en el homicidio de Muñoz. La Unidad Genética Forense realizó una pericia con muestras de un hisopado que se tomó del caño de escape, chapón inferior y rueda de auxilio del Vectra, las que se compararon con sangre de la víctima.

 

El informe no arrojó constancias de ADN, pero encontraron un perfil genético único de cromosoma “Y” idéntico al de la víctima. Las abogadas buscan un cambio de calificación para Lisandro A. El caso también está en manos del fiscal Walter Jurado, quien explicó que se están tramitando algunas pruebas solicitadas por la querella para completar el panorama probatorio y determinar la situación de estos dos muchachos que se resolverá en un juicio.

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