Política
05-06-2018
El candidato de Pichetto

Omar Perotti lanzó su candidatura a la gobernación de Santa Fe. Todas las semanas recorre la provincia en busca de voluntades. “Ahora sí”, repite como un mantra. Distanciado del kirchnerismo duro, el rafaelino es uno de los mimados entre los gobernadores peronistas que tienen al senador nacional Miguel Ángel Pichetto como su principal operador.

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Orlando Chircaz | Cruz del Sur

 

Antes del mundial se sabrá si en la provincia quedará habilitada la reforma constitucional y, tal vez, una reelección para el gobernador Miguel Lifschitz. Los acuerdos políticos no conducen a ese escenario, pero en la Casa Gris hay confianza en que los votos que faltan aparezcan antes del 30 de junio. Después de esa fecha sería imposible, por los tiempos, llamar a una asamblea constituyente. Así lo indican las diversas fuerzas políticas con representación parlamentaria y todas ellas aguardan ese momento para empezar con sus campañas. El socialismo es el interesado directo, y esto también le cabe a Antonio Bonfatti, y la posibilidad de que vuelva a ser candidato. En Cambiemos están convencidos de que Lifschitz no debe competir porque su imagen es muy buena en Santa Fe.


Hoy, el único dirigente lanzado en campaña y recorriendo el territorio con la finalidad de formatear masa crítica es Omar Perotti. El rafaelino presentó la candidatura a gobernador en su ciudad y ayer lo hizo en Rosario, aunque en esta etapa prefiere usar como excusa la creación de un “espacio de trabajo” que sirva para “mejorar la calidad de vida de todos los santafesinos”.


El kirchnerismo y otras expresiones del PJ no tienen por el momento a un candidato propio (aunque se tiran nombres al aire para ver su impacto en la opinión pública), pero todos abonan la necesidad de que las PASO del próximo año ordenen las listas. En tanto, aquella idea de algunos senadores provinciales para aunar esfuerzos con el socialismo –parece– fue un ensayo y nada más.


Con encuestas en la mano, Perotti dice que saca varios cuerpos de ventaja por sobre el resto de los peronistas y así lo deja en claro en todas y cada una de las conversaciones políticas que encara con dirigentes locales santafesinos. El senador nacional entiende que llegó su momento de gobernar la provincia y está dispuesto a jugar fuerte; “ahora sí”, es la frase que utiliza.


El conocimiento que tiene a nivel provincial es muy alto, ya que desde 2011 es candidato a gobernador. También fue candidato a diputado nacional de Cristina Fernández de Kirchner en 2011, en una lista que compartía –entre otros– con Marcos Cleri y Cachi Martínez. Y en 2015 se postuló (y ganó) como senador nacional de la lista de Daniel Scioli.


Lejos de querer juntarse con el kirchnerismo duro, el rafaelino es uno de los mimados de los gobernadores peronistas que tienen al senador nacional Miguel Ángel Pichetto como su principal operador. Diego Bossio, otro que abandonó el redil k, también lo apoya; mientras que Sergio Massa también promueve una construcción en Santa Fe junto con Omar Perotti.


El plan A es que su compañero de fórmula sea el experiodista Alejandro Grandinetti, pero el senador nacional de Santa Fe lo prefiere como candidato a intendente en Rosario. De una u otra forma queda claro que este peronismo no quiere bola negra para nadie porque necesita de todos, incluido el Frente Renovador como un partido aliado en 2019.


Un dato no menor, que ya llegó a oídos de Perotti, es que María Eugenia Bielsa le va a proponer que sea su candidato a vicegobernador en la lista que ella misma encabezará. El exministro de la Producción de Jorge Obeid tomó el rumor/información con humor y cree que este incipiente lanzamiento de Bielsa quedará sin nafta a poco de empezar a caminar.


“No tiene estructura ni quien le camine el territorio. Uno de sus voceros es Diego Giuliano, que estuvo en el PRO, en el Frente Renovador y que es poco confiable”, dijo un dirigente muy cercano a Perotti que prefirió emitir su opinión solo en off. También dijo que la relación con la Presidencia de la Nación está fría pues el jefe de Gabinete, Marcos Peña, prefiere prescindir de los peronistas.


Finalmente, y más allá de sus análisis y posturas ideológicas, el senador nacional por Santa Fe es un férreo defensor de la unidad del PJ y más que nadie necesita que ninguno de los votos que junta el peronismo, por izquierda o por derecha, se vaya a otro lado. El objetivo, en lo que queda de 2018, es anclar su figura a una idea de candidatura no tan partidizada para no espantar a nadie.

 

Tiene banca

 

La relación de Omar Perotti con el presidente Mauricio Macri siempre fue muy buena. En 2016 y 2017 la Casa Rosada midió su imagen en Santa Fe, incluso peronistas cercanos a Mauricio Macri le “vendieron” la necesidad de sumarlo a sus filas para potenciar Cambiemos. Hubo conversaciones y mucha rosca, pero el senador prefirió quedarse en el PJ.


Así las cosas, Perotti entiende que puede quedarse con la gobernación y con el PJ santafesino. Aliado a Pichetto, coincide en que el kirchnerismo es una expresión en retroceso y que el voto justicialista lo va a bendecir en 2019. Pero además, advierte que muchos independientes lo van a acompañar porque Cambiemos no tiene candidato fuerte y el socialismo desencantó a la clase media.


Hasta ahora, el coqueteo que tiene con la Casa Rosada le permitió acceder a algunos beneficios específicos (antes votó leyes que Mauricio Macri necesitó, como el Consenso Fiscal y el acuerdo con los Fondos Buitre). Por ejemplo, Omar Perotti en persona entregó subsidios nacionales para pagar parte de los sueldos de empresas en crisis. Eso, sin intermediarios radicales ni del PRO.


Los conocidos “Repro” son subsidios que la Nación envía directamente para el sueldo de los trabajadores, y así las empresas en problemas no tienen que desembolsar el total del dinero. Lo raro es que este trámite suele necesitar (no excluyentemente) de la aprobación de un concurso preventivo de crisis para avanzar en la etapa administrativa.


No hizo falta, lo resolvió políticamente con el ministro de Trabajo de la Nación Jorge Triacca. A todo esto, uno de esos subsidios no fue a una firma dedica a la producción o a la industria, sino a una empresa periodística de Rafaela que lo trata entre algodones. La relación del senador nacional con los medios de su ciudad es vital en la imagen que busca construir hacia afuera de su distrito.


En el reparto de los ATN (Aportes del Tesoro Nacional), otra discrecionalidad permanente de los sucesivos gobiernos nacionales, la intendencia de Rafaela y otros distritos peronistas que le responden directamente a Omar Perotti tuvieron la suerte de conseguir miles de pesos en ayuda. No es el caso de Rosario ni de otras localidades gobernadas por el FPCyS.

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