Sociedad
28-03-2018
Monos: para las defensas, no hay pruebas

Tras el alegato de la Fiscalía, los defensores de los 25 acusados en el juicio por asociación ilícita y cinco homicidios torpedearon la instrucción, en especial las escuchas.

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 Alberto Carpintero | Sur del Cruz


Las defensas de los 25 acusados en el juicio por asociación ilícita y cinco homicidios a la banda de Los Monos apuntaron contra la instrucción del caso en los alegatos de clausura que se llevan adelante estos días en el Centro de Justicia Penal. Por los carriles previsibles, contestaron cada acusación de los fiscales con el argumento de que no existen pruebas para condenar a sus clientes y a la vez pidieron la nulidad de la causa y, subsidiariamente, la nulidad de las escuchas telefónicas, que fueron un punto clave de la investigación, cuya parte central se produjo en 40 días del año 2013, por no haber sido fundadas en forma adecuada. La semana pasada ya la Fiscalía había desistido de acusar a uno de los 13 policías en el banquillo, el comisario Cristian Floiger, al considerar que los indicios que existen contra él en la causa que instruyó el juez Juan Carlos Vienna no son convincentes.

 

El peso de las defensas lo llevaron los abogados del núcleo duro del clan Cantero, integrado por los letrados Fausto Yrure, Carlos Edwards, Carlos Varela, Adrián Martínez y Juan Ubiedo. Representan a los sindicados líderes de la banda Ramón Machuca, alias Monchi Cantero; Ariel “Guille” Cantero, y el padre de ambos, Ariel, conocido como Viejo. También a Silvana Gorosito, pareja de Monchi; y a los considerados lugartenientes de Guille: Jorge “Ema” Chamorro y Leandro “Gordo” Vilches. Para ellos los fiscales pidieron penas que van de 14 a 41 años de cárcel, salvo el caso de Gorosito (solicitaron para ella 6 años).

 

Tres sobre trescientas

 

Según las defensas, de las 300 escuchas que se pasaron en el juicio en sólo tres casos se pudo identificar a los interlocutores a través de un peritaje de voz. Y los testimonios a los que hicieron alusión los fiscales no pudieron ratificarse durante el debate. Yrure pidió al tribunal que se declare la nulidad absoluta de la causa elevada a juicio, fundada en la “violación de la garantía del juez imparcial”, en referencia a la amistad del juez Vienna con el padre de la víctima, cuyo homicidio inició la pesquisa.

 

Yrure se remontó al crimen de Martín “Fantasma” Paz, el 8 de septiembre de 2012, y al papel que jugó meses después del asesinato la célebre Brigada Operativa de la División Judiciales de la Policía al llevarle a Vienna un informe que apuntaba al clan Cantero por este homicidio –la víctima era cuñado de Claudio “Pájaro” Cantero, quien sería asesinado el 26 de mayo de 2013–, responsabilidad que nunca se pudo probar, aunque viró la pesquisa hacia la asociación ilícita que hoy está en debate.

 

“Vienna fue el único juez que aceptó la intervención de esta Brigada y fue en la única investigación en que trabajaron hasta su disolución”, describió, al señalar que se creó sólo para meter preso al clan Cantero y con hombres que habían sido expulsados de la ex Drogas Peligrosas por múltiples irregularidades en investigaciones federales.

 

Según el defensor, en el celular de Paz hubo pistas que no se profundizaron: había mensajes de una deuda con Diego Cuello –conocido por el caso de la Narcochacra de Alvear–, refirió el defensor y recordó que el padre del Fantasma, Luis Paz, dijo que la última comunicación que tuvo con esta persona fue la que lo hizo salir de la casa y a las pocas cuadras lo mataron. Añadió que el testigo presencial del asesinato no reconoció a la única persona que Judiciales señaló como el asesino en sus informes. El informe policial aseguraba que su cuñado, Pájaro Cantero, le había prestado 4 millones de pesos al Fantasma, pero como no pudo reponerlos lo ajusticiaron. “No hay prueba de un préstamo”, dijo Yrure, y agregó que los hermanos Cantero figuraban como contactos en la agenda del teléfono porque eran parte de la familia. El defensor calificó como mitómanos a los policías y dijo que el juez avaló su accionar y ordenó las intervenciones telefónicas sin fundamentación, por lo que solicitó la nulidad.

 

También hizo hincapié en los testigos aportados por Fiscalía: dos mujeres que contaron en la instrucción cómo se producían usurpaciones; Luis Paz, quien acotó sobre el crimen de su hijo; el testigo protegido Aron Treves, quien luego se haría famoso en unas escuchas con Germán Almirón –el ex brigadista de Judiciales hoy preso en causa narco– pergeñando un plan para matar a Vienna; Diego R. un pibe que recibió un balazo y no quería ir a declarar, o Diego Cuello, a quien el mismo día que llegó un informe de Judiciales a Vienna donde decía que era narcotraficante, el magistrado ordenó allanarlo en una chacra de Alvear por pirata del asfalto, causa que terminó en el fuero federal con el tribunal mandando a investigar a los policías y el propio juez. “Pero en juicio estos testigos coincidieron en el que el contenido de sus declaraciones anteriores ante el jefe de la División o el juez tenía agregados; en otros casos señalaron que ya estaban listas y los obligaron a firmarlas”, explicó el abogado.

 

Los brigadistas

 

A su turno, Varela señaló sobre los uniformados de Judiciales: “Se creó una real asociación ilícita para supuestamente encontrar un asociación ilícita, ella es la Brigada Operativa. Hay una ficción que es ver a sus integrantes como policías y suponer que las declaraciones de estas personas representan al personal policial. Nosotros no tenemos nada en contra de la Policía, es más la respetamos porque sabemos que muchas veces se juegan la vida, pero estas personas hace mucho que dejaron de ser policías, son delincuentes”.

 

Edwards evaluó que “no se ha producido una sola prueba concreta que avale las escuchas, que le dé apoyatura al supuesto contenido ilícito de esas escuchas”, y añadió que “no surge probada la existencia de una asociación ilícita”, atento a que a su juicio no se reúnen los tres requisitos que deben concurrir en esa figura, que son “la permanencia en el tiempo, la organización interna y la pluralidad de planes delictivos”.

 

En consonancia con Varela e Yrure, dijo que la causa contra la familia Cantero obedeció a un contexto político en el que había sido detenido el entonces jefe de Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli, y el gobierno provincial debía dar “una respuesta política”. Y al evaluar el accionar del juez instructor, disparó: “Vienna ha hecho de la mendacidad una conducta habitual”.

 

En el caso de Gorosito, su abogado Ubiedo consideró que ella ya fue juzgada por asociación ilícita, en el caso por el crimen del adolescente Walter Cáceres, ultimado en 2010 mientras llegaba en el micro de la barra brava de Newell’s desde Buenos Aires, caso por el cual el Pájaro Cantero y otros tres imputados fueron absueltos en juicio. Gorosito fue sobreseída antes de esa instancia, “La Fiscalía no demostró la evolución patrimonial de mi defendida para que pueda decir que es testaferro de la banda. Sólo hizo un inventario de los bienes que tenía”, dijo Ubiedo. Y consideró que los fiscales tampoco pudieron demostrar que los bienes que le adjudican hayan sido adquiridos después de 2009, cuando ella fue sobreseída en octubre de 2010.

 

Caso Lourdes Canteros

 

La defensa de Monchi Cantero solicitó su absolución o una pena reducida por uno de los cinco homicidios producidos en mayo de 2013 que se ventilan en el juicio oral a la banda, el de Lourdes Cantero. Los otros son el crimen de Diego “Tarta” Demarre, dueño del boliche frente al cual fue asesinado el Pájaro Cantero, y la triple ejecución de Francia y Acevedo, donde fueron ultimados la madre y el hermano de Milton César (a quien Los Monos ubicaban como quien había matado al Pájaro), además del mecánico Marcelo Alomar.

 

Lourdes Canteros fue asesinada en su casa de Conscripto Bernardi al 6300 cuando el frente de la vivienda fue atacado a tiros, al parecer porque allí funcionaba una boca de expendio de drogas a cargo de su hermano, quien vivía en los fondos del terreno. Monchi está acusado como instigador. Como partícipe secundario ya fue condenado el policía Juan Delmastro, a seis años y medio de cárcel. Pero nunca se halló al autor material, aunque en el juicio sobrevolaron sospechas sobre un tal Mayonesa, por lo cual será llamado a declarar en sede de instrucción.

 

“Supongamos que fuera instigador de esta lamentable muerte, no hay sustento jurídico porque se necesita al instigado y aquí nunca encontraron a los atacantes”, sostuvo la defensa. La defensa cuestionó que el origen de la acusación se basó en “escuchas” con “carencia probatoria” ya que los peritos en acústica declararon que “no se pudo acreditar científicamente que la voz era de Machuca”. Tras pedir absolución, solicitaron en forma subsidiaria que se lo pene por “dolo eventual”. La referencia es a una escucha donde una voz adjudicada a Monchi manda a cerrar esa boca de expendio, porque era competencia para un búnker que regenteaba a pocos metros.

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