País
01-03-2018
Nuevo relato presidencial con promesas de crecimiento

El presidente inauguró este jueves un nuevo período de sesiones ordinarias con un breve discurso en el que ratificó el rumbo de sus políticas y aseguró a los argentinos que “lo peor ya pasó” y que ahora llegan años de “crecimiento”. Dijo que se están generando puestos de trabajo y que los salarios le ganaron a la inflación. Entre otras cosas, avaló el accionar represivo de las fuerzas de seguridad y defendió a los funcionarios con cuentas offshore. También habilitó a debatir el aborto y ratificó su postura en contra.

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Mauricio Macri abrió este jueves el 136º período de sesiones ordinarias del Congreso con un nuevo relato la realidad del país en el que abundaron las generalidades y pocos datos concretos que sustenten la prosperidad de la que –según afirmó– ya comienzan a verse sus frutos. “Lo peor ya pasó”, dijo, y habló de un repunte de la actividad económica con crecimiento de los puestos de trabajo y salarios que el año pasado le ganaron a la inflación, de la que aseguró que “está bajando”. La defensa del accionar represivo de las fuerzas de seguridad y de los funcionarios –incluido él mismo– salpicados por tener cuentas offshore, la habilitación a debatir sobre el aborto y los reiterados pedidos a “trabajar juntos” fueron parte de su alocución.


"Antes de empezar vamos a homenajear a los 44 tripulantes del ARA San Juan”, dijo en referencia a las víctimas de la nave desaparecida desde el 15 de noviembre pasado, cuya búsqueda con vida fue concluida por el gobierno nacional a pesar de que los familiares pidieron que se continuara. “Seguiremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para encontrarlos”, dijo el mandatario.

 

Luego de esto, Macri repartió “gracias” por todas partes. “Gracias por comprender que este es un esfuerzo que hacemos entre todos, trabajando juntos”, dijo retomando su slogan de campaña. También agradeció por aceptar “la verdad, aunque a veces incomode”. “Las cosas llevan tiempo”, explicó y pidió “comprometerse con el diálogo”.

 

“Lo peor ya pasó”, dijo ante el aplauso de los propios. Lo mismo había dicho el año pasado, y antes también, cuando anunció la lluvia de inversiones. “Ahora vienen los años en que vamos a crecer” y “ver los frutos” continuos de estos dos años de ajustes y de caída de la mayoría de los principales sectores productivos, agregó.

 

También salió al cruce de “los que nos critican por ir demasiado lento y de los que nos critican por ir demasiado rápido”. Los primeros, dijo, nos piden un shock de ajuste. Yo les digo que acá vinimos a reducir la pobreza”. A los segundos los cuestionó por “pedir que nada cambie”. “Elegimos el cambio del gradualismo para que todos estemos unidos por el esfuerzo”, subrayó y prometió cumplir las “metas de bajar la inflación y el déficit” fiscal. También prometió que “vamos a dejar de endeudarnos” y “convertirnos en un país confiable”. Para ello, pidió, “hay que evitar diagnósticos apocalípticos”.

 

En materia económica también aseguró que “la inversión creció un 11 por ciento y aumenta”. Mencionó un “record en la venta de cemento, de autos, de turismo y en vuelos de pasajeros”; en su mayoría, posibilidades a las que no acceden las clases más postergadas. “Toda esta actividad está generando trabajo. Los salarios le ganaron a la inflación”, postuló.

 

Sin mencionar las acusaciones en su contra por ser parte de empresas offshore reveladas en los Panamá Papers, ni las de su ministro de Finanzas, Nicolás Caputo, ni las del funcionario renunciado Valentín Díaz Guilligan por tener empresas y cuentas en paraísos fiscales, Macri dijo que “los funcionarios no estamos acá para beneficiarnos”. Aseveró que trabaja con funcionarios con un “alto compromiso ético” y que aboga por un Estado “transparente, que muestra cómo gasta su plata”-

 

En este sentido, pidió la sanción de la Ley de Integridad Pública, que ya tiene media sanción del Senado y ofreció que se le agreguen las reformas “que ya implementamos y las otras que surjan en el Congreso”. También pidió al Congreso “que tenga la prioridad” de sancionar la  Ley de Financiamiento Productivo. Al respecto remarcó el lineamiento de su política, que lleva el mismo slogan que el mentado “déficit cero” puesto en marcha  por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo durante el gobierno de Fernando De la Rúa: “No podemos gastar más de las que tenemos”, dijo Macri y elogió “los acuerdos” a los que llegó con los gobernadores para “ordenar la relación” entre Nación y provincias.

 

Aseguró que “la inflación está bajando”. “No solo queremos bajarla. Queremos que nunca más sea un instrumento de la política como lo ha sido durante más de 70 años”.

 

Todas esas supuestas transformaciones que durante estos dos años se hicieron a costas del desmantelamiento del Estado “están hecha sobre bases firmes y va a durar para toda la vida”, aseguró Macri y, ante el aplauso de los diputados y senadores oficialistas, celebró ser “parte de la generación que está cambiando la Argentina para siempre”.

 

Por último, pidió “a los que piensan distintos, que lo que estamos proponiendo tiene absoluta buena fe” y que las cosas por ese camino “pueden funcionar”. “Los argentinos unidos somos imparables”, exclamó y “con esta idea en la cabeza y ese sentimiento en el corazón”, concluyó su discurso.



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