Política
28-12-2017
2017 revisitado: un triunfo de excepción

Desde Cruz del Sur consultamos a analistas y dirigentes de la escena política local y nacional sobre “el hecho político del año”. Desde el triunfo de Cambiemos en las Legislativas hasta los cacerolazos del 18 de diciembre: ¿dónde se dirime el futuro, en las calles o en una oposición dividida y desmantelada?

 

Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal

 

Pablo Makovsky | Cruz del Sur

 

Un fantasma recorre Argentina. Es el fantasma del macrismo. Como toda fuerza fantasmagórica, se muestra mejor sobre el cadáver de otras expresiones políticas. Si el fantasma es lo que prolonga la ilusión de la vida, el macrismo y sus devotos, los cambiemitas (tomo el término de un artículo de Martín Rodríguez), son quienes vienen a prolongar la ilusión de la política aún en sus versiones más controversiales.

 

En dos años de macrismo el poder ha “transparentado” aquello que siempre, de un modo u otro, permaneció en penumbras: el poder financiero gobierna (la cantidad de deuda emitida en Lebacs casi duplica el dinero que circula en todo el país, según cifras del Banco Central), las fuerzas represivas del estado deciden sobre la vida y la muerte, como si estuviéramos en un estado de excepción permanente que legitima las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel en el sur o la violenta represión con detenciones y torturas arbitrarias durante las jornadas de protesta contra la reforma previsional del jueves 14 y lunes 18 de diciembre pasados; o la simple sospecha de que la misma policía es la que se infiltra entre los manifestantes para crear disturbios y dar pie a la represión queda expuesta en los últimos episodios. El macrismo transparenta su propia lógica milagrosa: los mecanismos de la deficiente democracia pueden vulnerarse mientras los medios hegemónicos transmiten a los cambiemitas la buena nueva de un orden nuevo.

 

En este año que termina Cambiemos y sus cambiemitas celebraron un triunfo electoral impensado: mientras se anunciaban ajustes sobre los ya existentes, con una notable reducción del dinero circulante y una baja considerable en los ingresos, el macrismo ganó las elecciones legislativas de octubre.

 

Quisimos preguntarle a algunos de los principales analistas y protagonistas de la política argentina cuál consideraban que era el gran hecho político de este año y qué consecuencias tendría. En la mayoría de las respuestas se subraya ese triunfo electoral del macrismo y, en algunas pocas, se destaca la aparición de un nuevo actor social y político –las movilizaciones espontáneas del lunes 18 de diciembre pasado, los cacerolazos– con un signo distinto al de nuestra última gran revuelta popular, la de 2001, que dejó más de 40 muertos en todo el país y, en Rosario, cuando Carlos Alberto Reutemann gobernaba la policía provincial, produjo el asesinato de Pocho Leprati, entre otros.

 

El macrismo parece ser el fantasma corporizado detrás de cada conquista social: las ocho horas de trabajo, la jubilación, la movilidad social, la soberanía incluso (se han borrado los datos sobre importaciones del Indec y las tierras que defienden fuerzas federales armadas hasta los dientes en la Patagonia son extranjeras). Las conclusiones de los entrevistados suman inquietud y, en su advertencia, también esperanza.


 

Lucio Guberman, consultor, analista político

 

—Para mí el gran acontecimiento político de este año, no hay dudas, fue el triunfo electoral de Cambiemos en la elección legislativa. Porque el triunfo electoral le dio la posibilidad de acelerar, en el sentido que venían tomando las políticas públicas, aún con el llamado gradualismo, pero que ya se anunciaban como políticas más bien de ajuste, de achicamiento del déficit fiscal, de sustitución de la deuda interna con el propio estado por deuda externa, con organismos internacionales o con bancos privados internacionales. Y a partir del triunfo electoral el gobierno pasó del gradualismo a una aceleración de sus políticas. Elige paradigmáticamente reforma laboral y previsional, de manera de atacar el déficit, la política más clara de ajuste del gasto público es la reducción en 70 mil millones de pesos de la masa de recursos de los jubilados, eso le da un ajuste rápido y con relativamente poca resistencia y por otro lado lo que se viene es trasladarle la obligación a las provincias de realizar sus ajustes fiscales. Y todo esto parado sobre la idea que tienen los gobernadores peronistas de que se viene una ola amarilla indetenible y el que se quiera parar en estos momentos frente a la ola termina revolcado en el mar. Las consecuencias que parece tener a priori es avanzar en el ajuste y, mientras tenga consenso social y una coalición mínima ganadora en opinión pública lo va a poder llevar adelante porque no parece haber actores organizados capaces de enfrentarlo. El sindicalismo, entre sus divisiones internas, su miedo a un regreso del kirchnerismo y a los carpetazos contra varios dirigentes, parecen disciplinarse más temprano que tarde, por lo que el único límite que tienen estas políticas es la desaprobación popular y en los formatos institucionales que tenemos en Argentina, conservando bien un 40% podés dejar al otro 60% en desacuerdo. Mientras lo mantengas mínimamente dividido lográs imponer tus políticas y ganar elecciones.


 

 Ezequiel Gatto, historiador, UNR

 

—Es difícil elegir un acontecimiento y aboslutizarlo, de algún modo, o resaltarlo, porque son varios acontecimientos los que inciden. Pero me interesaría resaltar un proceso que creo que fue generando distintos acontecimientos. Creo que el proceso es las consecuencias en las políticas del gobierno nacional desde la victoria del 22 de octubre, creo que a partir de entonces el gobierno intensificó una serie de discursos que hasta entonces no estaban tan presentes o al menos no eran predominantes: desde la criminalización de la protesta social en términos de terrorismo, el paquete de medidas regresivas que está llevando adelante a partir de su victoria, la baja de retenciones por venir, la semana que viene. En fin, un serie de medidas que ajustan este horizonte de transferencia de dinero hacia los ricos. Para mí el acontecimiento político del año fue la intensificación, en estos últimos meses, de ese proceso. Y creo que una primera consecuencia fuerte fue lo que vivimos la semana pasada con el intento de reforma previsional, creo que una lectura de esa intensificación y ese ataque también sirve para entender por qué tomó la forma que tomó el conflicto en estos días, se vuelven a discutir cuestiones de violencia en la política argentina: me parece un dato a tener en cuenta el tópico instalado, el despliegue represivo y lo que implica en relación al gobierno de esa protesta. Y las consecuencias también se registraron en los cacerolazos del lunes a la noche, donde a mi entender mucha gente que fue a la marcha durante el día decidió volver a salir a la noche ya bajo otra configuración, en un modo en que los nombres de las organizaciones no están tan presentes. Y ahí aparece un personaje que hay que ver cómo resuelve esta primera impugnación fuerte del macrismo, pero creo que va a ser decisiva esa relación. Pienso un poco que si en 2001 la relación quedó condensada en el sintagma “Piquetes, cacerolas, la lucha es una sola”, esta vez tendrán un peso muy fuerte las organizaciones territoriales y sus posibilidades de incidir en esos territorios que están cada vez más complicados y que al menos por ahora no entran en el panorama represivo de modo tan abierto como la lucha popular. Decía que si el sintagma fue “Piquetes, cacerolas”, en esta ocasión se abre un interrogante sobre qué pasará a nivel territorios, a nivel impugnación general y, un dato que para mí niega la “dosmilunización” de todo esto que es que en el Congreso y hacia esos representantes no solo no prima la impugnación generalizada. Si bien se cantó “Que se vayan todos”, no era una consigna pertinente, de hecho se cantó mucho más “Unidad de los trabajadores”. Así que me parece que en ese juego entre la unidad de los trabajadores, la impugnación al macrismo por sectores que lo votaron y lo que pueda suceder en los territorios hay una línea posible para pensar cómo se destraba todo esto.


 

Ricardo Rouvier, analista político, consultor

 

—El hecho político fue sin dudas las dos elecciones que se realizaron, una, las Paso y, la segunda, la elección general del 22 de octubre, una elección de carácter legislativo que marcó una ventaja importante para el oficialismo, obtuvo el 42% promedio en todo el país, y mostró también la consolidación de Cambiemos como fuerza política nacional. Uno puede estar tentado de tomar el episodio más reciente, que fue la aprobación de la ley previsional dentro de un marco de grave conflicto con presencia de una multitud en la calle contraria a la ley que, además, luego se transformó en situación de violencia de una minoría y de fuerzas de represión que, en el caso del jueves pasado, en forma excesiva, tomaron en cuenta el papel del estado en asegurar la seguridad. El día lunes, finalmente se aprobó la ley en un marco también de violencia, superior a la del jueves, con muchos policías heridos y con muchos ciudadanos heridos también, marcando un hecho grave. Pero el hecho político del año son las elecciones por lo que puede tener que ver con el futuro político, con un justicialismo dividido y un oficialismo que triunfó, aunque en este último episodio de las jubilaciones haya perdido parte de su crédito de popularidad.



Leo Ricciardino, periodista político

 

—Sin duda el principal acontecimiento político del año fue el resultado de las elecciones de medio término que consolidaron al gobierno en la preferencia de la gente. A partir de allí se explica todo lo que vino después con la reforma jubilatoria y las otras reformas con las que empezó a presionar (el gobierno), por ejemplo, los gobernadores firmando un pacto fiscal vergonzoso y aberrante, pero lo firmaron en un escenario de absoluta derrota política. Las consecuencias que tendrá es que efectivamente el gobierno hoy por hoy está solo, ocupando el centro de la escena política, esto tiene la ventaja para el gobierno de poder avanzar en los temas que le interesan, pero la desventaja es que empieza a ser comparado consigo mismo: no hay otro parámetro, se va quedando corta la posibilidad de comparar a Macri con la gestión anterior, es Macri contra Macri. Y los números ahí no empiezan a darle bien. Empieza ahora el gobierno, junto con el presidente, a consumir parte de su capital político.

 


Pablo Feldman, periodista político

 

—A mano levantada y acaso por la inmediatez y cercano del episodio, es todo lo que rodeó y generó la votación por la reforma previsional. No tanto por lo que genera en sí la reforma previsional, que creo que es un punto de inflexión –la situación económica de un importante contingente de argentinos–, sino por sus derivaciones. Tras eso, y la represión y el gobierno exponiendo claramente cuál es su manera de hacer las cosas, la protesta y el cacerolazo espontáneo, que en un momento incluso los medios que responden al poder hegemónico intentaron hacer creer a todos que era en contra de la violencia en el Congreso y en realidad el cacerolazo marca un punto de inflexión en la relación del electorado del propio presidente o del propio macrismo, de Cambiemos, con sus representantes. Es decir, ahí está la base electoral del macrismo expresándose en contra, claramente, de manera muy definida para los argentinos por lo que trae eso como recuerdo y creo que ese es un punto de partida. Ahí no termina el episodio, puede que sea el de la reforma previsional, pero empieza una etapa diferente para mí difícil de prever.

 


Alejandro Bercovich, economista, periodista

 

—Hubo muchos acontecimientos políticos este año. Me parece que el principal fue la emergencia de un nuevo tipo de movilización masiva que el año pasado se había dado solamente en el 40 aniversario del golpe que inauguró la dictadura y que este año, con el fallo del 2x1 de la Corte (Suprema), contra las reformas y por la aparición con vida de Santiago Maldonado, devolvió a la gente a la calle. Si me pedís que elija uno en especial elijo las movilizaciones del 14 y el 18 de diciembre porque representaron un parte aguas para mí en la relación entre el gobierno y la sociedad. Creo que algo se rompió del hechizo que llevó al macrismo a tener el éxito electoral que tuvo en las elecciones de octubre y que eso por supuesto que no sella para siempre su suerte y que la realidad tiene sus idas y vueltas, pero creo que es el inicio de un cambio en la organización de una oposición, en la forma de ejercer el poder del gobierno y, en definitiva, también de la confianza o esperanza que tiene en general la población en que este gobierno le va a dar respuesta a lo que todavía está incumplido entre las grandes deudas de la democracia.

 

 

 Mauricio Maronna, periodista político

 

—Para mí la victoria del macrismo en las elecciones de octubre es políticamente el episodio más relevante del año. Quedó despejado el camino para la reelección. En este país es imposible hablar a futuro, pero mirá lo que pasó después de la reforma previsional. Es tan importante el triunfo de Macri como que Macri logró quebrar al peronismo hasta casi hacerlo desaparecer. Como alternativa de poder, los dos datos en paralelo: el triunfo de Macri y la debacle casi total del peronismo –que quedó dividido en un grupo de chupamedias de Macri, con los gobernadores, y el kirchnerismo, que terminó abrazado al trotskismo en una alianza extrañísima en los episodios de violencia de la reforma previsional–, con semejante división, el peronismo no puede aspirar a nada en términos de poder. No digo que el peronismo se murió, digo que en términos de poder el peronismo no existe más en lo inmediato. ¿Por qué terminan los gobernadores votando un proyecto que socialmente atenta contra lo que el peronismo dice defender? Va contra sus propios intereses en una especie de suicidio político y, por el otro lado, el kirchnerismo termina abrazado al trotskismo y su vocero es Leopoldo Moreau, un radical que es el símbolo del fracaso: peor no puede estar. Según la encuesta que el gobierno tiene e hizo trascender, uno de cada cuatro que votó a Macri dice que no lo votaría. No me parece poco ni mucho, pero en vistas a que Macri no tomó una sola medida que beneficie a los sectores medios y medios bajos, me parece que la sacó barata: por primera vez no se votó con el bolsillo. Pero además me pregunto: ponele que hay elecciones el domingo que viene, ¿quién es el que está enfrente? No hay una referencia opositora. Massa desapareció del mapa. No existe más en términos de influencia política. Es probable que el massismo como tal no exista nunca más, aunque es arriesgado decirlo. Pero Massa no se quedó ni con una diputación y adentro del massismo me parece que hay muchos interesados en volver al peronismo, aunque en el caso de Felipe Solá se debe estar preguntando a qué peronismo va. Porque el massismo votó en contra de la reforma previsional pero el PJ votó a favor: una locura. Macri le sacó al peronismo clásico los proyectos, las adhesiones y después le sacó los votos, porque le ganó en todos los territorios en los que el peronismo fue más acuerdista con Macri, en Córdoba, Salta, fueron lugares donde arrasó Macri y está muy cerca de quedarse con las gobernaciones. La grieta es un fabuloso negocio político que no se va a terminar, y el socialismo quedó atrapado en el medio de esos dos discursos. ¿Por qué Macri cerraría la grieta si le sale fenómeno?


 


Juan Monteverde, concejal de Ciudad Futura

 

—Veo que hay dos hechos que son la cara de una misma moneda. Uno es el triunfo de Cambiemos en las elecciones de todo el país, donde parecía reforzar su hegemonía, y el otro son las protestas y los cacerolazos contra la reforma de la última semana. En ese sentido, el dato del 2017 es la fluidez y la volatilidad de la sociedad y de la política argentina. De esas dos caras me quedo con la significación política de las movilizaciones porque se rompió cierta quietud que había de 2015 para acá: en las marchas y los actos contra las políticas de Macri siempre éramos los mismos. En cambio en las últimas había gente nueva, incluso gente que lo votó. Y lo importante es que eso trascendió la dicotomía kirchnerismo-antikirchnerismo que muy bien sabe armar Duran Barba. Celebro este despertar y creo que el desafío que viene no es solo resistir esas políticas sino poder construir horizontes deseables de futuro y armar un camino concreto para que sea visualizado por las mayorías. Lo que viene no es crítica solamente sino construcción de fututos posibles y deseables.

 


Carlos Ghioldi, dirigente gremial. Centro Cultural La Toma

 

—El principal acontecimiento político del año fue la consolidación de una política represiva que implica un cambio en el régimen democrático que conocimos desde 1983 hasta diciembre de 2015. El hecho de que se procese, se detenga, que terminen desaparecidos, ahogados o asesinados con balas en la espalda, personas que han ejercitado el derecho a peticionar ante las autoridades que está consagrado en el artículo 14 y 14 bis de la Constitución Nacional, es un cambio de régimen que no debemos permitir que se sostenga. Convocamos a todos los sectores populares –incluso a los que votaron al macrismo o que simpatizan con este gobierno– a que, en las calles, movilizados y antes de que sea tarde, frenemos esta política represiva creciente. Frenar este avasallamiento de los derechos constitucionales es lo que hoy se impone. Y esa es la tarea que nos espera para el año que empieza, o incluso para la semana que viene. Por ello, en defensa de los derechos y las libertades democráticas del pueblo trabajador decimos: unidad en las calles y movilización.

 


Carlos Del Frade, periodista, diputado provincial

 

—Sin lugar a dudas el acontecimiento político del año fue el resultado electoral del 22 de octubre, la consolidación del macrismo con apoyo popular. Y en forma paralela, la primera consecuencia que anticipa para mí el año 2018 fue el contexto en que se dio la votación de la reforma jubilatoria, con una escandalosa represión que es hija directa del decreto 228 del 21 de enero de 2016, y que anticipa que el 2018 ya empezó a partir de esa lucha y que se sigue con la pelea por la reforma laboral que se está dando en los hechos con los despidos masivos, con la precisión de los perversos que lo hacen a horas de la navidad. Esto anticipa un año con muchísima lucha dentro de lo que significa el ámbito democrático.

 


Sergio Arelovich, economista político

 

—El principal acontecimiento es la decisión de reprimir toda expresión de protesta social, sindical o de minorías acompañada de una arquitectura de silenciamiento de las voces críticas apoyada en el alto grado de centralización de los medios de comunicación. Esto tiene su expresión máxima, pero no única, en la muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel y en la prolongación de la privación ilegitima de la libertad de Milagro Sala. Es el principal acontecimiento porque es muestra representativa y concreta del concepto de democracia que tiene la derecha en su tradición acreditable en el país. Ya lo dijo Carrió en el debate del ajuste previsional. El artículo 22 de la Constitución dice que el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes, y si los representados no acuerdan con las políticas del gobierno sólo tienen una opción cada 2 o 4 años de emitir su voto, como un cheque en blanco. En consecuencia, toda protesta o reclamo siempre será considerado  por este gobierno como un acto de sedición. Si la represión institucional no alcanzase –y en esto hay que prestar atención– crearán su liga patriótica del siglo XXI. El atentado contra Hernán Lechter (concejal por San Marftín, Buenos Aires, y director del Centro de Economía Política) es eso. ¿Las consecuencias para 2018? Creo que la calle profundizará su protagonismo en los conflictos de intereses. El Congreso de la Nación ha demostrado ser un espacio de locación temporal de voluntades por parte del oficialismo, y esto degrada al concepto que la sociedad civil tiene sobre la representación, por lo que el gran desafío de los tiempos por venir es algo así como reinventar la democracia en todos los planos de la acción colectiva.

 

Dejanos tu comentario...

Lunes 22 de Octubre de 2018
Erotismo del poder femenino
Hockey con futuro
Todo caso policial
Salud Pública
Charlie Egg
El año de la división
Bricco
Acquarone
Tessa
Libros en alpargatas
Citas
Scher
podo
Mujica
Sasturain
ricciardino
Sietecase
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Expertos en recortes
Villanos y empresarios
foto