Política
06-12-2017
Cambio y afuera

El radicalismo santafesino, que conduce José Corral, se fue con todos sus funcionarios del gobierno provincial. Aún hay sectores de la UCR que juegan a dos puntas entre el FPCyS y Cambiemos, pero el panorama empieza a ser más claro en el oficialismo. Mientras tanto, el gobernador Miguel Lifschitz reestructura a su gabinete, piensa en la reforma constitucional y pide discutir modificaciones tributarias para el próximo año

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Orlando Chircaz | Cruz del Sur

 

Los últimos pasajeros del radicalismo macrista abandonaron el Frente Progresista en la provincia de Santa Fe. Dos ministros, varios funcionarios y asesores que respondían a José Corral dejaron el Ejecutivo para fortalecer definitivamente a Cambiemos. Allí se encontrarán con el PRO y buena parte del reutemismo (de hecho en Santa Fe ya comparten espacio en el Concejo Municipal).

 

Dos preguntas se desprenden en el futuro inmediato del oficialismo santafesino: ¿habrá más ucerreístas que pegarán el portazo?, ¿hasta cuándo se utilizará el nombre Frente Progresista? Sobre el primer interrogante, el Movimiento de Acción Radical que conduce Julián Galdeano (presidente del partido en la provincia) se muestra cercano a la Presidencia de la Nación pero continuará con Lifschitz.

 

En cuanto al nombre, si bien hoy no es una prioridad definir el tema, varios dirigentes lo consideran necesario para el relanzamiento de este colectivo político el próximo año. Mientras se dirimen esos asuntos y se redistribuyen las cuotas de poder en la Legislatura, municipios y comunas, el Ejecutivo santafesino rearma su gabinete, discute ajustes tributarios y piensa en la reforma constitucional.

 

Así las cosas, los nuevos ministros del gobernador van a jurar la próxima semana. Se confirmó que Andrea Uboldi reemplazará a Miguel González (asumirá como senador por La Capital) en Salud; Alicia Ciciliani (quien deja de ser diputada nacional) asumirá en reemplazo de Luis Contigiani en Producción; y que Erica Hynes será la encargada de Ciencia, Tecnología e Innovación.

 

Las tres funcionarias son dirigentes socialistas, y la última mencionada asumirá en lugar del corralista Eduardo Matozo. Mientras que el radical del sector NEO, Pedro Morini, será el ministro de Obras Públicas en reemplazo de su correligionario Julio Schneider (también del grupo Universidad que comanda Corral). A Galdeano, por las dudas, solo le respetarán los lugares que tiene.

 

Todos esos movimientos se midieron con precisión quirúrgica porque los equilibrios existentes son endebles y un paso en falso complica a los que gobiernan pero también a los que especulan. Un dato no menor es que los radicales de José Corral tienen muy poco peso en la Legislatura, con un miembro sobre 69, y son inexistentes en el Concejo Municipal de Rosario.

 

En tal sentido, el PRO y otros aliados históricos de Cambiemos (como el viejo peronismo federal) consolidaron un espacio de poder con mayor unidad y representación en esos cuerpos deliberativos. En definitiva, el intendente de Santa Fe tiene más poder de fuego en los medios de comunicación que en la política provincial; aunque su cercanía con Macri lo ayuda a sostener su posición.

 

A todo esto, el gobernador es optimista en que el próximo año la oposición le permita llamar a una constituyente para modificar la Carta Magna. Es un secreto a voces que intentará, entre otras cosas, buscar la reelección para la primera magistratura de la provincia. En un tiempo, el socialismo estaba en contra pero ahora las diferencias internas ya no se observan.

 

El viaje de Lifschitz a Washington, que inició ayer, lleva en el mismo avión al presidente del PRO en Santa Fe, Federico Angelini; a su par de la UCR, Julián Galdeano; al senador peronista Armando Traferri; y al senador radical frentista Felipe Michlig, entre otros dirigentes de peso. O sea, el diálogo con opositores y socios existe y los vínculos parece que empiezan a aceitarse

 

Endeudamiento para obras

 

El gobernador Miguel Lifschitz sabe que uno de sus logros más importantes es haber incrementado la inversión en gastos de capital, principalmente en obras. Los mayores recursos por la devolución del 15 por ciento de coparticipación, una adecuación en la ingeniería financiera y la toma de endeudamiento a largo plazo y con interés reducido ayudaron a plasmar el mencionado escenario.

 

En 2018 el objetivo es continuar con el plan de infraestructura. Una parte está contemplada en el proyecto de Presupuesto que ya cuenta con media sanción de Diputado y otra porción dependerá de la aprobación o no de una Ley de Financiamiento de la Inversión Pública Provincial. Se trata de una herramienta que fue presentada ayer por los ministros Pablo Farías y Gonzalo Saglione.

 

La iniciativa enviada a la parlamentaria establece dos capítulos que deberán analizar diputados y senadores. Tomar deuda por 500 millones de dólares, correspondiente al segundo tramo del monto solicitado el año pasado para realizar obras públicas (que fueron acordadas en la Legislatura santafesina), y otro crédito por 300 millones de dólares más para pavimentos en pueblos y ciudades.

 

Las potenciales beneficiadas serán las 365 localidades y la visita que emprendió el gobernador a los Estados Unidos (junto a dirigentes de diversos partidos) podría ayudar a conseguir el financiamiento necesario por parte del Banco Mundial. Todo eso se puede hacer solo si la Legislatura aprueba los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo.

 

En el texto en cuestión se establece que dichos recursos sean canalizados a favor de los municipios y comunas de forma tal de anticiparles lo que deberían cobrar una vez que Nación cancele a la provincia la deuda generada a partir de los fallos de la Corte Suprema de Justicia del 24 de noviembre de 2015. La forma de distribución es según lo establecido en la coparticipación local.

 

Reajuste impositivo

 

Los ministros de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías, y de Economía, Gonzalo Saglione, también presentaron un proyecto de reforma tributaria que fue mayormente consensuado en el marco de la Comisión de Sistema Tributario Provincial con entidades de la producción. Se establecen cambios en Ingresos Brutos y en el impuesto Inmobiliario; no se tocarán Sellos ni Patente.

 

“Estas modificaciones son en consonancia con lo suscripto entre el gobierno de Santa Fe, otras 22 provincias argentinas y el gobierno nacional, en el marco del Consenso Fiscal firmado el pasado 16 de noviembre. Y resultan del trabajo realizado durante todo el año con las entidades de la producción (de la provincia)”, explicó Saglione durante conferencia de prensa.

 

En primer lugar, para el impuesto Inmobiliario Rural se propone un aumento progresivo de entre el 25% para las categorías de menos valor fiscal y del 30% para las más altas. También se dispone la creación de un coeficiente o factor de convergencia que se aplica solo para aquellas partidas cuyos valores catastrales están muy distorsionados con respecto al valor medio del sector.

 

“Esto apunta al objetivo de empezar a corregir, muy gradualmente, las inequidades que tiene el Impuesto Inmobiliario a su interior, que lleva a que dos propiedades que tienen el mismo valor de mercado no estén pagando lo mismo una que la otra”, ejemplificó Saglione. No obstante ello, habrá una reducción de los porcentajes adicionales sobre los grandes propietarios rurales.

 

La consecuencia de la combinación de los tres elementos –aumento entre el 25% y el 30%, factor de convergencia y la reducción del adicional a grandes propietarios rurales– significa que el 45% de las partidas del Impuesto Inmobiliario Rural van a tener aumentos de menos de $ 50 por mes; un 29% va a tener aumentos mensuales de entre $ 50 y $ 208; y solo el 26% de las partidas, va a tener un aumento superior a $ 208 por mes.

 

Con el Inmobiliario Urbano se aplica el mismo criterio metodológico que para el Inmobiliario Rural: un aumento progresivo del 25% para las menores categorías, para las categorías intermedias del 28% y para las propiedades de alto valor, que implican alto poder adquisitivo del propietario, un aumento del 30% sobre el impuesto 2017; y un coeficiente de convergencia que solo se aplica a aquellas partidas que tienen valores relativos distorsionados.

 

Como resultado de estos dos elementos, el ministro de Economía de la provincia dijo que “en 2018, el 71% de las partidas van a tener aumentos menores a $ 33 por mes” y solo el 8 % de las partidas, que se corresponden con propiedades de alto valor, “van a tener aumentos mayores a $ 125 mensuales”.

 

Reducciones y eliminación

 

Respecto de Ingresos Brutos, se propone la eliminación de lo que se llama la alícuota diferencial a los contribuyentes de extrañas jurisdicciones. La Corte Suprema nacional ya falló en contra de Santa Fe por este tema y ahora se propone la eliminación –a partir del 1 de enero de 2018– de esas denominadas “aduanas internas” para los contribuyentes no radicados en la provincia.

 

“En todos aquellos casos en los cuales la modificación tributaria pueda dejar al contribuyente en una situación de mayor presión, eso no entrará en vigencia en tanto y en cuanto la Ley Pymes le garantiza estabilidad tributaria. Por ello, todas las Pymes van a pagar igual o menos que lo que venían pagando en términos de Ingresos Brutos hasta el momento”, agregó el ministro.

 

El proyecto persigue el objetivo de que el sector industrial pague igual o por debajo de los máximos establecidos en el consenso fiscal firmado con Nación. En principio, los que están exentos continuarán con ese beneficio, y el compromiso es que ningún contribuyente del sector industrial pague más impuestos sobre los Ingresos Brutos de lo que viene pagando en este 2017.

 

Por caso, 12.752 contribuyentes del sector industrial van a ver disminuida su presión tributaria en forma directa. Además, 2.561 contribuyentes van a pagar la misma alícuota que venían pagando, que en muchos casos es del 0% en la provincia de Santa Fe. El sector agropecuario seguirá exento de tributar Ingresos Brutos y la Construcción será la gran beneficiada.

 

Dicho sector mantiene la alícuota vigente para la actividad propiamente dicha, que es del 2%, pero se reduce la alícuota para todos aquellos contribuyentes que prestan servicios conexos a la construcción, que hasta el momento venían pagando el 3,3%, el 3,6% o el 4,5% según la categoría de contribuyente por el tamaño de facturación. A partir de la propuesta pasarían a pagar el 3%.

 

En comercio y servicios se mantienen las alícuotas vigentes, a pesar de que los índices fijados en el Consenso Fiscal son superiores, y solo se aplica la alícuota de este Consenso para los algo más de 60 contribuyentes santafesinos que son grandes comercios. A ellos se les establece la alícuota del 5%. Los que pagan 3,3%, 3,6% y 4,5% van a seguir igual.

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Miércoles 13 de Diciembre de 2017
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