Política
29-11-2017
Todo impuesto es político

De cara a la discusión por el acuerdo fiscal y la discusión del Presupuesto 2018 en Santa Fe, el gobierno nacional demoniza el impuesto a Ingresos Brutos, que representa el 80 por ciento de los ingresos tributarios provinciales. De cada cuatro pesos que Nación recauda en impuestos, sólo uno va a provincias y municipios, que cubren las mayores demandas.

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Orlando Chircaz | Cruz del Sur

 

La oposición no está conforme con la explicación. Sospechan que la ecuación puede ser otra y quieren conocer, en función del compromiso de Santa Fe de reducir Ingresos Brutos, cómo y de cuánto será el incremento en otros impuestos para suplir esa recaudación. La semana pasada, Gonzalo Saglione, ministro de Economía provincial, habló de un Inmobiliario Rural que podría tener un retoque de entre el 25 y el 30 por ciento.

 

Así las cosas, el justicialismo reclama no votar el presupuesto provincial hasta tanto quede definida la base impositiva propia y el cuadro de coparticipación y compensaciones tributarias de la Nación. Por el momento, el Cálculo de Recursos y Gastos 2018 figura entre las preferencias para ser tratado mañana por la Cámara de Diputados de Santa Fe.

 

Las expectativas en el oficialismo (o una parte importante del mismo) están en la deuda por coparticipación federal que Nación podría empezar a cancelar desde el próximo año. En el Consenso Fiscal, Mauricio Macri habilitó que antes del 31 de marzo próximo debe estar definido el monto total de la acreencia y un plan de pagos. El optimismo está en conseguir esos millonarios fondos.

 

Sin embargo, el sistema de distribución de recursos que tiene el país es un elemento difícil de digerir. “Hoy, 3 de cada 4 pesos que un argentino paga de impuestos son recaudados por el Estado nacional”, dijo Gonzalo Saglione, y así defendió el cobro de Ingresos Brutos por parte de las provincias argentinas. Según la Nación, ese tributo es el más distorsivo.

 

Dicho planteo, que repite permanentemente el presidente Macri, tiene como objetivo conseguir la masa crítica que defienda las reformas que envió al Congreso. La demonización de un impuesto provincial como si fuera el responsable de la alta presión tributaria del país es el plan de comunicación de Cambiemos; de paso, se esconde el impacto de tributos federales que golpean al bolsillo.

 

Allí se puede hablar de “IVA, ganancias, impuesto al cheque, retenciones a las exportaciones sojeras, impuestos internos al combustible y contribuciones a la seguridad social”, entre otros tributos. Entonces, Santa Fe no quiere resignar Ingresos Brutos (sí puede haber reducciones para incentivar la inversión) sin antes saber cómo se compensará esa pérdida de recursos propios.

 

“De igual modo, Ingresos Brutos es el principal sostén de los impuestos provinciales, que podría suplantarse en lo eventual por un IVA subnacional, provincial o con un impuesto a las ventas finales. Desde la provincia estamos abiertos a debatir el tema, sobre todo qué impuesto pagamos, a qué nivel de gobierno y para qué cosa”, explicó el ministro de Economía.

 

Y aclaró: “A lo que no estamos dispuestos es a poner en riesgo la sostenibilidad de las finanzas de la provincia porque hoy Ingresos Brutos representa entre el 70 y el 80 por ciento de lo que recaudamos, lo cual se replica en la mayoría de las provincias, y no podemos pensar en sustituir fácilmente ese tributo por otro”, agregó Saglione en diálogo con la prensa.

 

Para graficar lo ajustado que es el régimen tributario nacional y su incidencia en la coparticipación federal, indicó: “De cada $ 10 de ingreso tributario que tiene Santa Fe, $ 6,50 provienen de la coparticipación federal de impuestos y $ 3,50 son de recaudación propia. De estos $ 3,50, casi el 80 por ciento corresponden a Ingresos Brutos”.

 

“El grueso de las funciones que demanda la ciudadanía al sector público dependen de la provincia, de municipios y comunas: salud, seguridad, educación, transporte, apoyo a iniciativas culturales y productivas. El Estado nacional sólo cumple funciones básicas como defensa exterior, justicia federal y  la del sistema previsional nacional. Y se queda con 3 de cada 4 pesos recaudados”, concluyó.

 

 Un giro inesperado

 

Otros actores importantes que siguen de cerca estos temas son los intendentes y jefes comunales. Hace varios años los dirigentes locales solicitan que se incremente la participación de ciudades y pueblos en la distribución de la coparticipación provincial. La posibilidad de una reforma constitucional en Santa Fe agita ese pedido y ya existen algunos borradores en la Legislatura.

 

De todas formas según el posicionamiento político de cada sector ya comenzaron las tensiones sobre la distribución presupuestaria de las obras y otros recursos durante 2018. Los concejales de Cambiemos en Santa Fe, a pedido del intendente José Corral, le apuntaron a la ciudad de Rosario y al gobierno provincial por los aportes que irán al sistema de salud municipal.

 

“Si es por mencionar situaciones inequitativas, el Ejecutivo provincial realiza un aporte millonario al sistema de salud municipal de Rosario, sistema que no cuestionamos pero que su sostenimiento es realizado por todos los santafesinos, cuestión que consideramos por lo menos injusta”, explicaron los ediles macristas en una clara chicana hacia Lifschitz después de sus críticas a Macri.

 

Además, solicitaron al gobernador “la rediscusión de recursos que la provincia debe girar al municipio, como el caso del Fondo de Obras Menores que reciben todas las localidades de la provincia menos las ciudades de Santa Fe y Rosario; o la no automaticidad en el giro del Fondo de Asistencia Educativa que genera un gran perjuicio financiero en la ciudad”.

 

En tal sentido, un dato llamativo: la firma del Consenso Fiscal entre el presidente Mauricio Macri y los gobernadores jaquea uno de esos reclamos que hizo el intendente Corral (a través de sus concejales) contra la provincia por fondos educativos no distribuidos. El acuerdo incluye la eliminación del giro automático de esos recursos a los municipios y comunas.

 

Así lo dio a conocer el sitio web Diario Santa Fe. En concreto, con la cláusula e) del denominado “Consenso Fiscal” desaparece el concepto de la “automaticidad” en las transferencias para ser reemplazado por “de acuerdo a los montos destinados a ser efectivamente para cubrir gastos vinculados a la finalidad y la función de educación básica formal de acuerdo con la normativa vigente en cada jurisdicción”.

 

En definitiva, al necesitar el Consenso Fiscal aprobación parlamentaria, los diputados nacionales corralistas como Hugo Marcucci y Albor Cantard podrían terminar apoyando una reforma que contradice los criterios e intereses de su propio jefe político en la ciudad capital. Y el reclamo de los concejales de Cambiemos será un fiel reflejo de la incongruencia interna.

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Miércoles 13 de Diciembre de 2017
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