Política
15-11-2017
Para entender el capitalismo financiero

Rubén Lo Vuolo, economista, ex asesor de Elisa Carrió y creador del concepto de AUH, trae la discusión que se da hoy en el mundo en torno al modelo industrial en decadencia y la concentración del capital. El empleo ya no cumple la función de ingreso a los beneficios sociales. Trabajar menos y ganar más.

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Suele asociarse la Asignación Universal por Hijo (AUH) al kirchnerismo, sin embargo quien trajo la propuesta original fue un economista que jamás perteneció a ese espacio y acompañó en su momento a Elisa Carrió hasta que Carrió giró a la derecha. Entonces, Rubén Lo Vuolo se refugió en la academia y continuó estudiando y elaborando propuestas de redistribución de la rqiqueza desde Centro Interdisciplinario para las Políticas Públicas (Ciepp.org.ar), del que es director.

 

El sábado pasado Lo Vuolo, autor de un par de libros, entre ellos “La modernización excluyente: transformación económica y estado de bienestar en Argentina”, mantuvo una extensa entrevista con el periodista Alejandro Bercovich en su programa El Lobby, que se emite por RadioconVos.com.ar, en Buenos Aires.

 

Aquí se resumen algunas de sus posturas en torno a temas hoy centrales de la economía.

 

Empleo

 

“Me llama la atención –señaló Lo Vuolo– que muchas de las cosas que parecían que no podían tener más espacio en Argentina con la crisis de 2001 y 2002 están volviendo de una manera increíble. Reflexiones por ejemplo sobre el valor del empleo, qué significa el trabajo, cosas como que el mayor mérito que tiene el capital es que da empleo. No es, como uno había aprendido en algún momento, que es el empleo el que genera riqueza, no, ahora es el capital el que genera riqueza y uno tiene que estar agradecido de que le den laburo en cualquier condición. Lo sintetizaría así: se consolida la desigualdad, se consolida también una costumbre de clase, independientemente de la opinión que uno tenga sobre la clase. Y me preocupa desde hace tiempo, porque no es sólo un fenómeno argentino, sino internacional. Probablemente la advertencia más potente que hace Thomas Piketty (economista francés autor de “El Capital en el siglo XXI”) es que el mundo ha vuelto a tener niveles de desigualdad parecidos a los de principios del siglo XX y esto se está reproduciendo, se está consolidando y tiene cierta legitimidad. El dato central es que el mundo concentra cada vez más riqueza y, junto con esto, en el mundo se habla cada vez menos de la concentración de riqueza, eso es lo que señala Pickety, y lo señala porque demuestra que uno de los elementos que más explica la concentración de riquezas y la desigualdad es la herencia, y este es un dato que en Argentina nadie pretende discutir: al mismo tiempo que se pretende justificar que con el esfuerzo y el laburo individual una persona indigente va a salir de su situación –cosa que es a todas luces altamente improbable–, se legitima que una cantidad de gente, por el solo hecho de ser hijos de y heredar capital sin haber hecho absolutamente nada, puedan disponer de su ocio del modo que quieran”.

 

Reforma fiscal

 

“Con el actual gobierno me pasan cosas parecidas a las que me pasaban con el anterior: cuando leía los títulos me decía qué interesante, y cuando leía el contenido me decía qué desastre. Vamos a los títulos: nadie puede dudar de que Argentina necesita un pacto fiscal, creo que el país necesita mejorar su estructura impositiva, creo en lo personal que para las provincias y para la progresividad e igualdad sería mucho mejor que las provincias se dedicaran a recaudar más impuestos al patrimonio, las provincias y municipios, que están más expuestas a la expresión de riqueza y están en mejores condiciones de fiscalizar, lo mismo que Ingresos Brutos”.

 

Reforma previsional

 

“Tengo graves preocupaciones, claramente la Anses va a perder fondos, hay un juego de reemplazos entre ganancias e impuestos al cheque en los que no dan los números. Pero además, y vuelvo a mirar lamentablemente a la década del 90, tengo la impresión que detrás de este desfinanciamiento del sistema de seguridad social viene una propuesta de reforma, porque hay una idea ya totalmente equivocada en el mundo de que hay aportes genuinos de la Anses (que son aportes y contribuciones sobre el salario) y que hay aportes no genuinos que son los que provienen de rentas generales como el caso de ganancias y demás. Entonces, en esta concepción antigua, arcaica, y que incluso comparten sectores del sindicalismo y sigue generando una división en las políticas públicas entre los que están formalizados y los que no, está el trasfondo de todo esto. Algo así pasó en los 90 cuando se eliminaron aportes patronales y hubo un desbalance del sistema de seguridad social. Lo que hizo bien el gobierno anterior, aunque yo no lo hubiese hecho así, es incorporar a través de una moratoria a una cantidad de gente que estaba fuera del sistema. Me hubiera gustado ver una política económica que avanzara en ese sentido: cómo hacemos para seguir incorporando de manera permanente y no a través de una moratoria”.

 

Capitalismo financiero

 

“Hay una falta de comprensión de la etapa en la que está hoy el capitalismo a nivel mundial. El punto que no se quiere comprender es que el funcionamiento del capitalismo financiero es sustantivamente diferente del industrial. Toda la estructura de protección social que aún existe en este país está basada en el capitalismo industrial, en un imaginario de pleno empleo, de gente que trabaja toda la vida en el mismo puesto de manera estable, incluso de una organización familiar tradicional de hombre proveedor, mujer en la casa, hijos dependientes. Todo esto está en revisión en el mundo hace tiempo. Ahora lo que tengo que hacer es trabajar menos por más plata. Esto lo anticipó Karl Marx, John M. Keynes, hace ya 100 años se pensaba que con este avance tecnológico la humanidad se iba a poder liberar de la esclavitud del empleo. En realidad, la necesidad cada vez menor de tener empleo por la necesidad del capital, lleva a que cada vez haya más gente desempleada y otra gente esté sobre-empleada, porque no sólo hay quienes no laburan sino que hay otra que labura 12 ó 14 horas por día en dos o tres empleos. Incluso lo discuto con feministas que han hecho de la incorporación de las mujeres al empleo una bandera progresista, pero pensemos esto: cuando en el pasado se hablaba de que había pleno empleo era pleno empleo masculino, ahora hay cada vez más oferta de empleo, porque la mujer se ha incorporado, y cada vez hay menos demanda, entonces el poder lo tiene el capital. Entonces la mayor parte de la incorporación de la mujer al mercado del empleo es el empleo precario. Incluso el capitalismo se aprovechó de eso para precarizar la fuerza de trabajo masculina y esto generó mayor distribución regresiva del ingreso: hoy en los sectores de clase media y alta, trabajan el hombre y la mujer en buenos empleos, y en los sectores de clase baja gracias si trabaja uno y si trabajan los dos es en empleos precarios. La distribución familiar del ingreso cada vez empeoró más en esta coyuntura”.

 

Ingreso ciudadano

 

“Los sindicatos tienen que abandonar la mera defensa del grupo de actividad que representan y tenemos que volver a buscar una representación del conjunto de los trabajadores, incluyendo aquellos que no están sindicalizados ni formalizados. Esto se enfrenta con tres herramientas que trato de sintetizar: el ingreso tiene que dejar de ser la única fuente de ingresos de las personas. Debería haber un ingreso ciudadano que financie el estado, que financia tantas otras políticas públicas, a través de impuestos progresivos, este tema se discute hoy en el mundo. Pero pongamos que los impuestos no fueran progresivos: hoy con el IVA se recauda regresivamente sobre todos para pagarle beneficios a unos pocos; si uso el IVA para pagarle beneficios a todos por lo menos recaudo de todos pero redistribuyo con todos. Hay que hacer que el empleo no sea la única fuente de ingresos, que no sea la única entrada a los beneficios sociales: obra social, jubilación, etcétera. El empleo no está en condiciones de cumplir hoy su función, podría haberlo hecho en el capitalismo industrial, ahora no. Hay que garantizar un ingreso por fuera del empleo, que es lo que proponíamos con la Asignación Universal por Hijo. Segundo punto: hay que reducir las horas de trabajo, hay que ir a una legislación que libere horas para que otros las trabajen, lo contrario a la reforma laboral de Brasil y la que propone el gobierno. Se pueden ampliar licencias, incorporar mayor capacitación, etcétera. Y tercera: si se va a cobrar un impuesto sobre el salario hay que dejar de cobrarlo por empleado, que se cobre por horas: que ocho horas le cuesten a un empleador –pienso en las Pymes– lo mismo si hay un empleado o dos. Hay que reestructurar el sistema fiscal. Hay un alto costo laboral, es cierto, para las Pymes porque la estructura está pensada para las grandes empresas. Y hay que volver a pensar dónde se puede volver a crear empleo. Hay una mentalidad en torno al crecimiento de la construcción, de la industria automotriz, ahí no vamos a generar empleo, sino en los servicios sociales y culturales que hoy están desvirtuados. Para generar empleo no tenés que subsidiar la industria automotriz, tenés que ampliar el sistema de salud, el sistema de educación. Si el capital tiene capacidad para moverse libremente yo  tengo que movilizar la inversión hacia aquellas actividades que generen empleo y no pueden moverse. Los empleos no se van a generar en las áreas competitivas, sino en las áreas donde no puede haber competencia internacional. No va a venir un extranjero a cuidar ancianos. Hoy hace falta un sistema nacional de cuidado; esto si queremos romper la trampa de la pobreza, porque si se quiere seguir concentrando riqueza ya es otro tema. Uno de los problemas de estas condenas que envían gente a hacer servicios sociales es que denigran los servicios sociales: cuidar a una persona mayor con problemas de salud es un trabajo calificado, lo mismo que educar a los niños. Europa es pionera en esto de pagarle a la gente para que se quede en la casa a cuidar a sus familiares que necesitan cuidado, porque es más barato que crear una estructura hospitalaria o un geriátrico”.

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Miércoles 19 de Diciembre de 2018
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