Rosario
11-10-2017
Contra el intento de mercantilizar el derecho a la salud
Funcionarios y profesionales cuestionaron lo empobrecedor que resultaría la aplicación de la Cobertura Universal de Salud propuesta por decreto de la presidencia. La Municipalidad ya se hace cargo de las carencias generadas en 13 mil afiliados de Pami que se abastecen de medicamentos en el hospital municipal.
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La Cobertura Universal de Salud (CUS), que el gobierno nacional lanzó a través de un decreto presidencial y hace una semana se puso en marcha de modo piloto en Mendoza, fue cuestionado por funcionarios municipales, dirigentes y profesionales que señalaron, en principio, que en los hospitales públicos de Rosario, la provincia y el país ya existe una cobertura que garantiza la salud de los pacientes y que el sistema “mercantiliza” el acceso a la atención médica. Incluso el senador provincial Miguel Capiello, ex secretario de Salud municipal, dijo que “no tiene nada de universal, más bien, lo que busca es privatizar la salud pública diferenciando las prestaciones según el poder adquisitivo de la ciudadanía”.

 

De acuerdo al análisis del médico legista y laboralista Javier Amhert –quien el viernes último protagonizó un debate en radio Universidad (FM 103.3)– señaló que los 8.000 millones con los que se cuentan para implementar el sistema –salidos de una compensación de deuda de la prepaga Osde, que adeudaba tres veces ese monto al Estado– representan unos 40 pesos por persona por mes.

 

“Y esto –acotó Amhert– en un sistema que busca asentarse en la medicina curativa antes que la preventiva, al revés de lo que sucedió en Gran Bretaña, donde un sistema así funcionó, y se pusieron la mayoría de los recursos sobre las cuestiones preventivas, sin descuidar lo curativo”.

 

Amhert se refirió también a ciertos problemas que se arrastran en la salud pública al señalar: “Uno está viendo que si bien esto no se implementó, la mortalidad infantil en la provincia de y la ciudad de Buenos Aires ya empezó a aumentar, que son dos distritos con la mayor asignación presupuestaria del gobierno nacional. Y aquí nadie habla de una problemática que es invisible que son aquellas lesiones, accidentes y enfermedades que son emergentes del trabajo y son invisibilizadas por el sistema y terminan recayendo en una transferencia de recursos desde el sector de las ART hacia el hospital público o las obras sociales. La cantidad de gente en Argentina que es portadora de procesos de enfermedad o accidentes relacionados con el trabajo y cuya asistencia no se realiza por el sistema de ART la termina pagando el Estado. Como siempre hay un sistema de redistribución del ingreso absolutamente regresivo”.

 

En el debate en radio Universidad, Carlos Brizzio, a cargo de la obra social del sindicato de Prensa rosarino observó que hay un costo de cerca de 840 pesos por afiliado por mes en la obra social sindical, y eso no contempla márketing, ganancias, utilidades, “o sea que es un costo mínimo. ¿Cómo se va a financiar este sistema? Si lo analizamos detenidamente vemos una privatización del sistema de salud estatal. Porque, en definitiva, los 15 millones de personas que se dice que van a entrar al sistema de salud hoy, ya lo tienen y es más amplio de lo que les ofrecen”.

 

Por su parte, el secretario de Salud de Rosario, Leonardo Caruana, observó que la CUS expresa “posiciones que no son nuevas, que tienden a delegar el rol del estado rector en la salud. Dejamos de hablar de sujetos de derecho para hablar de clientes. Hoy la cobertura universal ya la tiene la población que asiste a los hospitales y los centros de salud, que es la población sin cobertura, ahora, es diferente la capacidad instalada que pueda tener cada lugar, y en función de eso uno va a terminar financiando lugares privados. A la vez va a ser limitado el paquete de enfermedades a tratar y todas esas patologías que no trate el sistema las va a terminar tomando el estado, pero va a ser un estado desfinanciado. Lo que proponemos es un sistema de salud universal con financiamiento público, con un crecimiento de efectores públicos. Por otro lado, salud pública es mucho más que el financiamiento de la población que consulta por sus enfermedades. La salud pública es prevención, promoción de la salud, asistencia en las epidemias, el cuidado ante el consumo de sustancias. Es todo un abordaje complejo antes que darle una cápita a determinado lugar para que se haga cargo de los pacientes que consultan. En Rosario ya tenemos 300 mil personas adscriptas, con una historia clínica, un equipo médico, un médico generalista que aborda desde un papa Nicolau hasta un trasplante de médula ósea en el hospital público. El carnet no mejora el sistema de atención, es una fantasía pensar que un carnet mejora las condiciones de acceso, lo que lo mejora es infraestructura pública, equipos de referencia en el primer nivel, centros de salud a no más de 15 cuadras de donde vive la población”.

 

Caruana señaló también lo que muchos dirigentes de los gobiernos municipal y provincial observan: “Hoy 13 mil afiliados de Pami en Rosario retiran el 50% de su medicación en el sector público, si antes compraba un medicamente que se le cubría en un 40%, ahora lo va a buscar al centro de salud. Lo calculábamos y esto le significa a muchos afiliados de Pami entre 1.500 y 2.000 pesos el medicamento que cubre el sector público, es decir, un 20% de la jubilación”.

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Miércoles 18 de Octubre de 2017
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