Rosario
05-05-2017
Alertan sobre ataques intimidatorios a un bar cultural de Pichincha
La titular de Stop in Brazil, de Rivadavia al 2.600, denunció que desde hace un tiempo viene sufriendo el hostigamiento de un hotel lindero, desde donde arrojaron botellas, latas y hasta aceite sobre clientes y transeúntes. Reclaman medidas preventivas para evitar otro caso como el de La Chamuyera.
Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño del texto normal

A seis meses del feroz ataque contra una clienta del bar cultural La Chamuyera, que recibió un severo golpe en su cabeza con una botella arrojada desde un edificio, desde otro espacio similar denuncian una seguidilla de agresiones contra clientes y transeúntes por parte de un hotel vecino y piden a las autoridades una inmediata intervención para evitar una nueva víctima.


Se trata del bar Stop in Brazil, que desde una década funciona en Rivadavia al 2.600, en el barrio de Pichincha. Por medio de un comunicado difundido por el Ecur (Espacios Culturales Unidos de Rosario), su titular, Sandra Sola, enumeró la sucesión de ataques intimidatorios con distintos objetos que viene padeciendo desde hace meses y apuntó contra el hotel Río –lindero a su local- como el lugar desde donde han sido arrojados.


“Basta de impunidad a agresores anónimos que hacen peligrar la vida de las personas que habitamos los espacios culturales de la ciudad”, es la consigna que encabeza el comunicado escrito por Sandra y en el que describe los ataques que viene padeciendo en forma sistemática y, según señala, “ponen en riesgo la seguridad de los transeúntes y clientes del lugar”.


La propietaria de Stop in Río precisó que el 27 de febrero pasado, al término del Carnaval de Pichincha (evento en el que participa), desde una de las ventanas del hotel arrojaron una piedra que impactó en la sien de una clienta que se encontraba en la vereda. Sandra destaca que auqnue la denuncia fue radicada en la comisaría 7º, no se tomaron medidas al respecto ni hubo novedades del caso.


Según relata, dos ataques similares se registraron el mes pasado y tuvieron como blanco a la propietaria del bar. “Una noche, mientras estaba cerrando, desde el mismo lugar me arrojaron una lata de duraznos. Al poco tiempo el hecho se repite, esta vez con una botella de gaseosa llena”, detalla.


El último episodio, el que motivó esta denuncia pública, ocurrió el domingo pasado. Desde la ventana del hotel  arrojaron aceite de cocina usado que alcanzó a manchar a un grupo de clientes que estaban sentados en dos mesas sobre la vereda. “En ese momento llamé a la policía y al otro día realicé la denuncia en Tribunales Provinciales”, acota la dueña del bar.


Tras poner de relieve la tirante relación que mantiene con el propietario del hotel –que a su vez es dueño del inmueble donde funciona Stop in Brazil-, Sandra precisó que en el último año realizó ante Fiscalía numerosas denuncias en su contra y reclamó a las autoridades que tomen medidas al respecto para poner freno a este hostigamiento.


“No alcanza con las denuncias ni los reclamos realizados. No recibo respuesta de quienes tienen que hacerse cargo. Otra vez un hecho de violencia contra uno de los espacios culturales de la ciudad, y otra vez la falta de interés, de ayuda y de compromiso”, advierte Sandra. “Quiero y espero que esta vez no termine en una tragedia”, concluye en el comunicado.

Dejanos tu comentario...

Miércoles 13 de Diciembre de 2017
Libros en alpargatas
Tessa
Acquarone
Bricco
Citas
Cielo Razzo
Sherlock
Scher
podo
Mujica
Sasturain
ricciardino
Sietecase
Jugar contra el prejuicio
Economía parasitaria
Por qué se lame el perro
Eros y civilización
Maten al rugbier
Expertos en recortes
El futuro del capitalismo
Villanos y empresarios
foto