Política
12-04-2017
Quebrar para gobernar

Los últimos acontecimientos nacionales formatearon un escenario social conflictivo del cual el gobierno de Mauricio Macri quiere salir airoso. Para ello, Cambiemos apela a una estrategia que antes criticaba del kirchnerismo: poner a la contraparte como contrincante y buscar rédito político en los adherentes del modelo; en este caso, dejar conformes al núcleo duro del PRO que pide resultados.

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Orlando Chircaz | Cruz del Sur


Fue en el marco del conflicto docente, del reclamo de los trabajadores que decretaron el paro el 6 de abril y del creciente malestar ciudadano por una economía que no repunta, que la Nación preparó el terreno con la marcha a favor del 1A. La buena respuesta que tuvo esa convocatoria promacri envalentonó a la Casa Rosada, que encuesta en mano salió a medir fuerzas.


El primer sector que sintió dicha decisión fue el de los gremios públicos y privados, ampliamente castigados en medios oficialistas y por dirigentes de Cambiemos al calificar el paro general como meramente político. Se soslayó en el relato del PRO la objetiva pérdida de poder adquisitivo, los tarifazos en los servicios, la inflación y los despidos en todo el país.


Tras cartón, los docentes fueron reprimidos al intentar armar una escuela itinerante en la Plaza de los dos Congresos, un espacio físico que el macrismo y sus aliados han aprovechado para sus intereses políticos en otros momentos (no tan lejanos). Así se tensó aún más la cuerda con los maestros, mientras dirigentes del PRO no ocultan su intención de quebrar la unidad de los trabajadores.


El presidente Mauricio Macri no se anduvo con dobleces y dejó en claro que buena parte de los problemas de la educación son responsabilidad de los gremios docentes. De hecho, consideró que “radicalizan la defensa de lo que han hecho” mal en los últimos 10 años. También los acusó de violar la ley al querer armar una carpa sin autorización; pero calló su opinión sobre el violento desalojo.


Otra vez se reducen los acontecimientos (la represión y consecuente paro) a lecturas políticas (culpa de un sector kirchnerista) sin tener en cuenta los hechos. Lo dijo el ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich, al señalar: “Es una dirigencia incapaz de reflexionar”. Para el PRO, los gremios, el kirchnerismo y los críticos son todo lo mismo, son los mismos.


Como si fuera una máxima: todo lo desconocido y sospechoso es kirchnerista; todos los problemas fueron o son generados por el kirchnerismo; toda la oposición es kirchnerista. Se eligió al “enemigo”, que es uno en particular, pero involucra a toda la oposición, y buscan reducir el debate de sus propias impericias al pasado pesado y a un presente condicionado por el kirchnerismo.


Es más fácil explicar que el cambio debe proseguir de la mano del PRO porque a la vuelta de la esquina está el Frente para la Victoria, volver al pasado. Ninguna otra opción política tiene entidad para el oficialismo, la discusión es binaria, ellos o nosotros. No menos cierto es que hay dirigentes del PJ que también alimentan esa posición y buscan no perder ese rol protagónico.

 

Diálogo y conflicto

 

En la provincia de Santa Fe, la ministra de Educación Claudia Balagué confirmó que en la paritaria de hoy se reformulará la propuesta salarial a los docentes. Si bien aclaró que el Estado no erogará más de 25 por ciento, más cláusula gatillo, contó que se logró una reingeniería económica para mejorar la oferta. En un conflicto nacional, habrá que ver la postura de los gremios locales.


Balagué, además, cuestionó la falta de paritarias a nivel nacional porque ello complica las negociaciones en las provincias y se solidarizó con los docentes que fueron golpeados y detenidos en la Plaza de los Dos Congresos. También hubo contacto telefónico con las autoridades de Amsafé para ponerse a disposición; si bien hay diferencias nunca se cortó el diálogo.


Por su parte, el gobernador Miguel Lifschitz se quejó de la actitud que tomó la Casa Rosada en cuanto a los maestros. Primero, porque no cumplió con el llamado a paritarias; segundo, porque se utilizó la violencia para desalojar una protesta pacífica. En tal sentido, responsabilizó al gobierno nacional por el momento conflictivo que atraviesa la educación.


En general, la mayoría de los partidos políticos de la provincia de Santa Fe se refirieron a la represión sufrida por los docentes. Hubo dos claras excepciones al respecto: el PRO y el radicalismo, aunque muchos de sus dirigentes emitieron comunicados personales para criticar el accionar del gobierno de Mauricio Macri. Orgánicamente, la UCR guardó silencio.


Ni siquiera un aliado incondicional como José Corral se animó a hacer declaraciones de estos hechos para evitar afrontar un costo político (hoy) difícil de dimensionar. Barletta, en tanto, apenas esbozó que la Policía debió actuar porque los docentes armaron una carpa sin autorización y que si hubo violencia por parte de las fuerzas habrá que castigar a quienes la ejercieron.


El que no se guardó nada fue el diputado Roy López Molina. El joven abogado, que quiere ser candidato a concejal este año para competir por la intendencia de Rosario en 2019, dijo: “Los (docentes) que estaban el domingo son los mismos que durante un mes y medio intentaron sacar un rédito político y desgastar al gobierno a partir de minar de paros el primer mes de clases”.


Luego agregó que “como eso no les funcionó porque el descontento social iba en aumento, ahora lo que están buscando con estos hechos es victimizarse, buscar una victimización que les permita recuperar ese crédito político que perdieron”. Para López Molina, no hubo represión sino “simplemente (…) una instancia de contención y desalojo de una utilización del espacio público sin autorización”.

 

Experiencia religiosa

 

Otra integrante del PRO, la diputada nacional Gisela Scaglia, no la pasó tan bien en su visita a San Javier al querer defender al presidente. La legisladora, ya en campaña, estuvo en una FM local y aprovechó el aire para explicar las políticas del gobierno nacional. Sus dichos ofuscaron al cura Sergio Capoccetti, que interrumpió en plena transmisión radical para cuestionarla.


El párroco contó que estaba en su auto escuchando a Scaglia, “con un tono muy similar a la de la gobernadora (María Eugenia) Vidal” incluso “en un primer momento creía que era ella”, chicaneó. “Cuando hace referencia a que no modificaron ningún plan social y que (la gente) recibía mucho más dinero y que todos ahora lo pueden recibir, exploté, y exploté mal. Cometí un pecado: ira”, graficó.


“Me arrimé a la radio y por medio del operador, porque no tenía otro medio, le hice preguntar a René (Quintana, periodista) qué había pasado con el Plan Remediar y el Plan Materno Infantil. René hizo la pregunta diciendo que yo la hacía, (…) y la respuesta de la honorable diputada fueron una gran mentira”, explicó el religioso a través de su cuenta de Facebook.


En ese contexto, el cura dijo: “Allí me enloquecí, abrí la puerta del estudio y le dije que mentía. Y lo vuelvo a gritar: ¡Señora Diputada, miente! Y no solo miente diciendo que el Plan Materno Infantil sigue andando y que el Remediar también. Miente cuando dice que el que tiene asignación recibe más dinero, porque su verdad es mentirosa, reciben más billetes pero la inflación gana”.


“Miente cuando dice que hay muchos jubilados que están cobrando el doble y no quieren decirlo. Miente cuando dice que no han tocado planes sociales, (porque) muchos abuelos enfermos crónicos ahora deben pagar sus remedios y antes el PAMI les cubría el 100%”, criticó Capoccetti, y añadió que Scaglia también miente cuando dice que bajó la inflación sin explicar que es por la “falta de plata para consumir lo básico”.


“También miente –la legisladora– cuando dice que el ‘orden’ que se aplicó ayer (por el domingo) no fue contra los maestros, porque los que estaban allí eran gremialistas. Y si hoy son gremialistas de los docentes es porque son docentes”, completó el religioso sanjavierino. Además, contó que fuera del estudio de radio volvió a conversar con la diputada del PRO pero en un tono elevado.


“Hablé con usted porque como no tenía argumentos atacó mi pastoral, pero no se preocupe, la gente sabe quién miente y quién no; y sabe quién es el que va siempre al barrio, y no solo aparece cuando necesita el voto”, manifestó el cura; quien recibió en su cuenta de Facebook un sinnúmero de felicitaciones por su postura durante el improvisado debate con Scaglia.


“Espero que cumpla con la promesa que me hizo (dudo que así sea) de que visitaría el hospital y centros de salud, para corroborar la llegada normal del Plan Materno Infantil y del Remediar. Si es sincera se sorprenderá, pero seguro dirá ‘es culpa de la provincia’. Los adeptos le darán la razón, pero la realidad le gritará: ES MENTIRA”, concluyó el párroco.

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Martes 22 de Agosto de 2017
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