Sociedad
05-04-2017
El periodista detrás del personaje

Pato Muzzio es el imitador de los programas radiales que marcan agenda en Buenos Aires; por la mañana con Luis Novaresio y por la tarde en la tira deportiva de La Red. Sus orígenes como humorista fueron en Rosario y aún hoy mantiene su lugar en “La Pelota no se Pincha”, aunque sea por Skype y a la distancia.

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@AleMangiaterra

 

Patricio Pato Muzzio tiene un rostro y mil voces. A pesar de que su cara aparece lo justo y necesario, sus personajes hoy se reproducen y multiplican en los medios más masivos del país. El programa de Luis Novaresio y la tira deportiva de radio La Red hoy le permiten jugar a ser Mauricio Macri, Sergio Massa, el Papa Francisco o Diego Maradona. El domingo a la noche se da el lujo hasta de cantar en “Debate Final” por Fox Sports. Participa de “Qué Mañana” en Canal 9 y hasta tiene intenciones de subirse a las tablas, pero no se olvida de sus orígenes, empezó a trabajar en Rosario y mantiene desde Buenos Aires su participación habitual en “La Pelota no se Pincha”.

 

—¿Cómo definís tu momento profesional?

 

—La verdad que estoy muy contento. La gente de Rosario que escuchó La Pelota no se Pincha ya sabe más o menos qué es lo que hago. El tema es que al estar ahora en un medio muy masivo todo tiene una repercusión mayor. Esto lo venía haciendo en Radio Belgrano, que es una radio histórica pero menos masiva que lo que nos pasa en La Red y en la tele.

 

—Hace unos días todos los medios levantaron tu video enseñándole a imitar a Caruso Lombardi. ¿Cómo te llevas con lo masivo?

 

—Bien, trato de cuidarme un poco porque uno siempre tiende a pensar que podés terminar quemándote. Igual, trato de aprovechar el momento porque esto es lo que siempre quise hacer, desde que hacíamos “Archirrivales” en Del Plata Rosario, allá cerca del 2000. Eso con Caruso salió por casualidad. Volvíamos en el auto, a la salida de Fox, y veo que en la pantalla de su teléfono empiezan a aparecer pulgares para arriba y corazones. Entonces le digo “Caruso, estás transmitiendo en vivo. La gente te está viendo”. Así que improvisamos eso: imitar personajes. Y como obviamente lo sigue mucha gente, tiene como 70 mil seguidores, y muchos periodistas, lo levantaron todos los medios. Es una repercusión que uno no busca, salió así.

 

—¿Cómo llegaste al lugar que hoy tenés?

 

—El primer vínculo lo generó Julián Bricco. Me dijo que le iba a pasar un video mío a un productor de Torneos y tuve la suerte de que me convocara para “Un domingo de locos” por Fox, con Tití Fernández y Marcelo Benedetto en 2010. Al año siguiente me volvieron a convocar de Fox para Debate Final, que en esa época conducía el Pollo Vignolo. Hasta ahí, yo viajaba a Buenos Aires los fines de semana porque seguía viviendo en Rosario. Pero ese verano del 2012 le hice caso a Julián (Bricco) y me vine a vivir acá. Apenas llegué, a las 48 horas, me llama el mismo productor para decirme que él empezaba a laburar en Radio Belgrano y quería que yo me viniera para acá a hacer la columna de deportes y las imitaciones en el programa del Cholo Gómez Castañón, nada menos. Así que ahí arranqué el 1 de febrero de 2012.

 

—¿La televisión qué significa para vos?

 

—El año pasado me llamó Martin Souto para invitarme a su programa de TYC Sports que iba a la medianoche. Yo no sé si ese día se les cayó algún otro invitado pero lo concreto es que hicieron una hora conmigo solo haciendo imitaciones. Ese programa tuvo mucha repercusión y algunos portales empezaron a subir un video editado, que tuvo más de 500 mil visitas. A partir de ahí, me convocaron a La Red. Es increíble el poder que tiene la televisión.

 

—La radio es un terreno conocido para vos, ¿cómo es hacer humor en un programa político como el de Novaresio?

 

—En septiembre del año pasado, la producción del programa de Luis buscaba un humorista y me llamaron. Yo no sabía qué podía salir de eso. Es más, él me decía que tenía miedo de meterle humor porque no sabía cómo iba a encajar en el programa. A lo mejor al principio costó un poco pero ahora la gente llama para pedirme personajes. Es rarísimo porque por ahí te levantás a las siete de la mañana y te encontrás a Mostaza Merlo cantando una cumbia.

 

—¿La tira deportiva ya tiene mucho más que ver con vos?

 

—Sí, pero igual al futbolero le cuesta si hay cargadas. La verdad que yo con Gustavo López (conductor del programa deportivo) tengo que sacarme el sombrero. Hace tres veranos que me viene llamando. Llega enero y él me llama para decirme que me quiere trabajando con él. Por suerte, este año lo pudimos cerrar. La repercusión que tiene ese programa es increíble, lo escuchan hasta los planteles.

 

—¿Cómo es esa relación entre el humor y el fútbol?

 

—Ahí en Rosario, lo que intentamos hacer con “La Pelota no se Pincha” es dar vuelta a ese dramatismo con el que se vive el fútbol. Algunos lo entendieron y otros no. Me parece que es algo novedoso. Las tiras deportivas son todas iguales y yo estoy seguro que en el futuro todos los programas van a tener un humorista.

 

—¿Qué te diferencia respecto de otros imitadores?

 

—No sé. Por ahí, cuando me elogian, me dicen que le pongo contenido a las imitaciones, temas de actualidad y pongo en situaciones graciosas a los personajes más que contar chistes. Si imitás a Riquelme y repetís todo el tiempo “Riquelme está feliz”, la tercera vez que lo hiciste dejó de causar gracia. Al doctor Bilardo lo imitan muchos, entonces traté estas semanas de introducir el tema de su enojo con Sampaoli. Como a mí me gusta mucho el deporte, y soy periodista, leo todo y escucho todo. Lo otro que intento es imitar a gente que no muchos imitan: Barros Schellotto, Falcioni o Caruso.

 

—¿Te ves arriba del escenario o lo tuyo son las voces?

 

—El Chino Volpato me propuso hacer algo de teatro y lo vengo preparando. Pero la verdad que lo mío está más cerca de los medios que del escenario. Por ahí uno sueña con tener alguna vez un programa en el que pueda reunir las facetas de periodista y de imitador. Hoy un periodista como Martín Liberman aparece en el Bailando por un Sueño o Dady Brieva, que es actor y humorista, condujo un programa de interés general en la radio. Así que se puede mezclar todo.

 

—¿Cómo se llevan dentro tuyo el periodista y el imitador?

 

—Bien, muchas veces participo con mi propia voz en los programas que puedo. Me gusta mucho hablar de fútbol; por ejemplo, lo que está pasando en la AFA muchas veces genera que tenga ganas de decir algo sin escudarme en los personajes.

 

—¿Y cuál es tu análisis de la actualidad del fútbol argentino?

 

—Que los nuevos dirigentes no son tan nuevos, son los mismos de siempre. Se tomaron tres o cuatro meses, mientras todo tambaleaba, para no cambiar nada porque los barras siguen siendo los dueños del fútbol, porque el torneo no tiene lógica y porque se camina por afuera del reglamento todo el tiempo. Quedó en evidencia que quisieron seguir con los mismos modos perversos de Julio Grondona, sin tener su poder. Todos quieren ser caciques.

 

—¿Y lo de la selección?

 

—Todo tiene que ver con todo. Nos quejamos de las tres finales perdidas pero habría que pensar si no fue un milagro que hayamos llegado a esas tres finales con esta estructura y todos nuestros problemas.

 

—¿Cómo sentís que se están manejando los medio con el tema Bauza?

 

—Sé que en Rosario dicen que lo quieren echar por rosarino. Más allá de que pueda haber muchos intereses, porque operadores hay en todos lados, creo que no tiene que ver con su condición de rosarino. Es una muestra de lo que somos. Lo que le pasa a Bauza ya le pasó a Maradona, a Batista, a Sabella –incluso habiendo llegado a la final del mundo todavía hoy se lo critica–, a Pekerman, a Basile, a Bilardo. No pasa por ser rosarino. Es más, en Buenos Aires se lo vincula con San Lorenzo y no con Central.

 

—¿Cómo evaluás este tiempo de Bauza?

 

—Yo algunas críticas las comparto, no soy nadie para decir si un técnico se tiene que ir o se tiene que quedar. Lo que veo es que Bauza no es el que conocemos. Yo lo respeto mucho pero me parece que en la selección no está haciendo nada de lo que hizo para llegar ahí. Parece estar haciéndole más caso a los jugadores que a sus propias ideas. Martino respetó su idea de salir jugando, su intención de tener siempre la pelota; pero uno mira cómo está conformada esta selección y no tiene nada que ver con San Lorenzo ni con su Liga de Quito. No tiene signos de los equipos de Bauza. 

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Lunes 25 de Septiembre de 2017
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