Sociedad
08-03-2017
Sur, paredón y después

El fantasma del Fantasma Paz sobrevoló el inicio del crimen del Pájaro Cantero, líder los Monos asesinado en 2013, en la hipótesis no explorada por la instrucción y ratificada en el debate por un actual jefe policial de que esta última ejecución fue una venganza de la primera. Fiscalía pidió citar al padre del Fantasma, quien era cuñado del Pájaro, y trascendió que se lo llamará a declaración informativa, intermedia entre la testimonial y la indagatoria

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Alberto Carpintero

 

Con una previsible declaración de inocencia de tres de los imputados y la confirmación de que el cuarto sólo será enjuiciado por tenencia de arma de guerra arrancó el lunes pasado el juicio por el crimen del líder de los Monos Claudio “Pájaro” Cantero, asesinado en la madrugada del domingo 26 de mayo de 2013 frente a la disco Infinity Night de Villa Gobernador Gálvez. El asesinato marcó un hito en la historia criminal local, ya que en los días siguientes se desató una espiral de venganza que se cobró varios muertos, hasta alcanzar una docena en los meses siguientes. Sin embargo, sobrevoló en los alegatos de apertura de la Fiscalía y de algunas de las defensas una hipótesis que ubica como instigador no a quien está sentado en el banquillo en ese rol, Luis “Pollo” Bassi, sino a Luis Paz, padre de Martín “Fantasma” Paz, el narco que era cuñado del Pájaro Cantero y que había sido ultimado algunos meses antes, el 8 de septiembre de 2012. Paz padre, cuyo nombre llegó a los medios a partir de su conocido vínculo con el juez de primera instancia Juan Carlos Vienna –quien investigó en vano el crimen del Fantasma pero utilizó el caso para encausar al clan Cantero por asociación ilícita–, será citado finalmente a declaración informativa (una intermedia entre la testimonial y la indagatoria) en sede de instrucción, trascendió durante el debate en Tribunales: en la causa figuran informes policiales que atribuyen el móvil del crimen del Pájaro como una venganza por la muerte del Fantasma. También la Fiscalía pidió la citación de Paz. Treinta y seis horas antes del inicio del juicio fue asesinado en zona sur Norberto “Chino” González, quien según la hipótesis del juez Vienna fue quien ejecutó al Fantasma, aunque nunca hubo pruebas para procesarlo. El asesinato sembró sospechas sobre un mensaje de los enemigos de los Monos, quienes protagonizaron otras venganzas en la disputa.

 

El juicio está a cargo de los jueces Julio Kesuani, María Isabel Más Varela e Ismael Manfrín. La Fiscalía, representada por Cristina Herrera y Enrique Paz, asume la acusación cuyo mayor peso en la instrucción recayó sobre juez Juan Andrés Donnola (en el anterior sistema penal los fiscales sólo sugerían medidas). Este magistrado encausó a Bassi como instigador y a Milton Damario y Facundo “Macaco” Muñoz como autores materiales. A ellos se sumó en este juicio Osvaldo “Popito” Zalazar, como partícipe secundario, aunque a partir de que ya había recibido falta de mérito por esa figura el tribunal decidió que se lo juzgue sólo por la tenencia de seis armas de fuego –la pesquisa supone que era el encargado de acopiar armas en la banda del Pollo, que dominaba entonces Villa Gobernador Gálvez– que le fueron incautadas en allanamientos.

 

Según reconstruyó Herrera, el Pájaro estaba borracho y desarmado al ser asesinado. Había comenzado la noche tomando alcohol en una estación de servicios de Arijón y Moreno, luego pasó por la disco Yamper de Lagos al 4500 y llegó con amigos a Infinity Night a las 5.45 de aquel domingo. Como el lugar donde habitualmente estacionaba estaba ocupado por algunos cajones de bebida, debió hacerlo a unos 40 metros. Bassi era dueño de otro boliche ubicado a una cuadra de Infinity, La Brújula, y en la hipótesis de la acusación se montó una emboscada en la cual Cantero quedó sin posibilidad de defenderse o escapar, contra un vehículo y un paredón. Tres jóvenes acompañaban al Pájaro: Lisandro Mena (sería asesinado meses más tarde) y Jesús Gorosito también resultaron heridos por los entre 8 y 20 tiros que descerrajaron dos gatilleros, los que estaban acompañados por otros dos en una Ford EcoSport gris. Cantero murió poco después en el Heca por uno de los seis impactos que recibió, que le dio en el corazón.

 

Para la acusación, basada en mensajes de texto y testigos de oídas, Damario y Muñoz fueron los tiradores, aunque nunca se estableció quiénes eran los otros dos. En el debate trascendió que serán llamados a declaración informativa por el Juzgado de Instrucción 11ª algunos jóvenes mencionados en la investigación, además de Luis Paz.

 

En la instrucción apareció el nombre de Ariel “Negro” Suárez como quien pudo haber estado en el cuarteto atacante. Según dicen investigadores policiales y ratifican allegados a la causa, en realidad se trata de Ariel “Negro” Ontivero, asesinado a tiros al salir por una transitoria de Coronda y quien forma parte de la lista de doce víctimas en venganza por el crimen del Pájaro. Estas mismas fuentes señalan que Héctor “Sapo” Sosa, allegado a Damario, fue ejecutado por la misma razón cuando volvía de una carrera cuadrera, entre Villa Gobernador Gálvez y Rosario. Las otras diez víctimas fatales son conocidas: el dueño de Infinity Night Diego “Tarta” Demarre y el gerente de la disco, Oscar “Piqui” Aguirre; Nahuel César (hermano de Milton César, sospechado en las horas siguientes al crimen como uno de los tiradores aunque luego desvinculado), su madre Norma y un amigo de la familia, Marcelo Alomar; los padres de Damario, Muñoz y Bassi (a quien además le mataron dos hermanos).

 

En sintonía con el fallo de Donnola, Herrera dijo que había una lucha territorial por cuestiones de narcotráfico y que el crimen tuvo un móvil específico y determinado: quedarse con el barrio La Granada. Claro que según el juez eso surge de mensajes de texto atribuidos a Macaco en las horas siguientes al crimen, mientras se escondía por la inminente venganza de los Monos, en comunicación con su pareja y madre de su pequeño hijo. Firmó Donnola y ratificó en el debate ayer, martes, el comisario Marcelo Marcos, actual jefe de la Policía de Investigaciones en el sur provincial: “Que obra agregado en la causa uno de los informes policiales que refiere pesquisa policial que informa que: «El homicidio del encartado tiene como motivación principal la venganza por parte del llamado Luis Paz, progenitor de Martín Paz (a) Fantasma (...), atribuyéndosele este homicidio a integrantes del clan Cantero en autoría intelectual y contratación de asesinos a sueldo y al sicario Alejandro González (a) Chino o Pato, en la autoría material del mismo; a raíz de esto Luis Paz habría pergeñado en los últimos meses los asesinatos” de los tres hermanos Cantero y de su padre. “En el ambiente delictual se dice que Paz le habría dado a Bassi la suma de us$s 250.000 y este le habría pagado a Macaco Muñoz, Milton Damario, Milton César y Popito Zalazar, Jerry y Tetón para que realice el atentado (…)”. Tras citar el informe, el magistrado lo descartó al interpretar que las muertes “por encargo” suelen producirse en lapsos cortos y, en este caso, pasaron más de ocho meses. Y que “no emerge como hipótesis investigativa para sostener en este estadio que haya habido un acto decisorio para asesinar a alguien de predicamento de la familia Cantero en venganza de la muerte de Paz”. Al firmar los procesamientos Donnola decidió que hubiese una nueva instrucción, para no demorar más su fallo, que determinara la eventual responsabilidad de otras personas. Así pasaron más de tres años y recién ahora será citado en instrucción Paz, además de “Enzo, Maxi y Jerry”, lo que fue recordado por la defensora de Damario, Hilda Knaeblein.

 

Fernando Sirio, abogado de Bassi, dijo que no se investigó la línea que llevaba a Luis Paz, hipótesis según la cual el Pollo “sería ajeno” al crimen. Al declarar en el debate, Bassi apuntaló la misma estrategia: “No se investigó a las personas que se debía haber investigado. Deberían estar sentadas acá y no yo”. Detalló que nadie lo escuchó y no sabe por qué no se hizo caso a los informes policiales o a los familiares de la víctima que “decían quién y por qué”. Todo en referencia a Paz, quien al igual que su hija Mercedes en la megacausa Monos que instruyó Vienna ni siquiera fue citado a declaración informativa pese a los indicios que figuran en ambos expedientes.

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Lunes 29 de Mayo de 2017
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